jueves, 17 de septiembre de 2015

Anti-cómic by Kadok/Cuento corto para mexicanos (1)

Cuento corto para mexicanos (1)

Se incluye el verbo, adjetivo, sustantivo y adverbio nacional por excelencia.

Falsos puritanos, patrioteros, monárquicos, fascistas y menores (de edad): dense la vuelta.


    Cientos de años atrás, hubo una vez un país bien chingón, (altas montañas, lagos inmensos, ríos caudalosos, vastos desiertos, selvas tropicales, bosques, minerales, de todo, hasta petróleo) los nativos se chingaban entre ellos y practicaban muchas chingaderas para lograrlo (costumbre que se sigue hasta ahora en todos los estratos sociales: chinga a tu prójimo si le va bien); construían pirámides bien chingonas y tenían rituales y dioses para cada chingadera de la vida, según su concepción del mundo, que por cierto, era muy similar entre todos ellos, Quetzalcoátl por aquí y Kukulkán por allá.
    Un día, uno de esos pueblos, se chingó a casi todos los demás (nunca pudieron con los purépechas y sus secretos del cobre), y por medio de la guerra y alianzas con sus vecinos del valle, construyó un imperio que recorría toda la tierra conocida entre uno y otro mar. El Ueytlajtoani (emperador) chingón, o sea, el mero mero, y todo su pueblo (los mexicas y sus socios del valle del Anáhuac), cobraban impuestos a todos los pueblos que se chingaban, año con año. Esto acrecentó el odio entre las gentes conquistadas y a regañadientes, pagaban las tarifas. Algunos tenían ciertas libertades, como expresar  sus costumbres y su propia manera de gobernarse, pero sólo saberse vasallos del Tlajtoani (monarca) chingón mexica les corroía el alma, y sólo esperaban el momento de mandarlo a la chingada, aunque no sabían cuándo ni cómo.
    ¡Ah chingá! ¿y eso, que chingaos será? Unas chingaderas enormes como cáscaras de cacauatl (cacao) que flotaban en el mar, con unos palos altotes y unas telas desplegadas, y encima, unos que parecen hombres pero con chingo de pelo, hasta en la cara.
Dijeron:
-Ya nos cayó el chahuixtle -un tipo de hongo que ataca a las plantas- (o lo que viene siendo lo mismo: ya nos llevó la chingada), los naturales de estas tierras no tenían ni idea la que les esperaba.
    Los primeros encuentros con esos hombres peludos, fueron tranquilos, así como de buenos cuates, amiguis de toda la vida, ahí te van unos jades, ahí vienen unos espejitos. Había unos que tenían cuatro patas y eran descomunales, monstruos, luego supimos que no, y les decían caballos, los hombres peludos se subían en ellos, por cierto, estos hombres extraños, olían bastante mal, algo así como a cadáver de varios días, nos teníamos que tapar la boca y la nariz si querías mantenerte erguido.
    Tuvimos algunas pequeñas trifulcas con ellos, finalmente y gracias a que nos chingaron y se llevaron al Mictlán a varios de nosotros, con ese endemoniado olor a azufre de sus armas que mataban a distancia, sus corazas que nuestra obsidiana y piedra afilada  apenas arañaban, sus palos largos de un metal duro que cogían con una mano, cercenaban cabezas, brazos, piernas, con una facilidad trozaban cráneos y todo hueso, sus monstruos de cuatro patas ya estaban allí y luego estaban allá, eran terribles nahuales; nunca habíamos visto algo así, no buscaban rendir al enemigo sino matarlo ahí mismo; así que mejor, viendo esta furia desconocida y letal, buscamos ser amiguis de nuevo y llevarla por la suave.
    Estos amigos extranjeros eran muy raros, traían una cruz con un tipo clavado en ella quesque de un redentor que era su dios, lo malo es que no respetaban nuestras creencias, nos tildaban de salvajes, ellos, que lo eran a simple vista. Les gustaba mucho, pero mucho, la plata y el oro, sus ojillos vidriosos parecían salírseles de sus órbitas cuando veían objetos que les parecía, estaban hechos de eso.
    Nos preguntábamos que tan bien sabrían estos tipos en un buen zacahuil a la manera teének, aunque con la suciedad y olor nauseabundo de sus cuerpos vivos, nos abstendríamos de probarlos muertos y troceados, así y fueran cocidos y recocidos, daban asco.
     Estos hombres barbados con aliento de perro del  Mictlán, decían tener un tlajtoani o algo así a quien obedecían, un tal Carlos uno, aunque estaba la madre de éste, una tal Juana a quien llamaban “la loca”, total que se traían un buen relajo porque el tal Carlos uno también era Carlos cinco (nunca supimos por qué se brincaban al dos, tres y cuatro), ambos vivían cruzando la ancha lengua de agua que llamaban mar Atlántico, nombrada así por otros tipos que se los cargó la chingada hacía mucho tiempo al hundirse la tierra en donde vivían.
    Total que eran leales a una corona, según decían, la de Caxtilan, la realidad es que eran más leales al oro y a la plata, como pudimos observar.
    Dudábamos que estos hombres realmente hubieran sido paridos por hembra, los indicios de que tuvieran madre eran inciertos, mira que chingarse a un calpixqui del gran Ueytlajtoani mexica esto era tener los ahuacatin bien puestos, por decirlo en náhuatl, ellos lo entendían como cojones.
    En vista de que estos tipos de Jispania o Caxtilan, de madre ausente,  eran bastante sanguinarios (y mira que nosotros nos mordíamos la lengua), llegamos a tenerles cierto respeto. Como estábamos cansados de las humillaciones de los mexicas, decidimos aliarnos con estos extranjeros, era la nuestra; nos dimos cuenta, mucho más tarde, que esta errónea decisión nos llevó de un amo a otro, pero a peor todavía: nuestra cultura, nuestros ancestros, el orden natural de nuestra vida, nuestra concepción del mundo fueron destrozados, o sea, nos chingaron recontrabien.
    Finalmente, con bajadas y subidas, y con mucho, a la habilidad político-embustera de los caxtiltekaj (españoles) aprovechándose del odio ancestral hacia los mexicas de todos los pueblos sojuzgados por ellos (incluyendo a los más destacados, los tlaxcaltecas), le dieron una recia a los mexicas, se chingó el imperio de Huitzilopochtli, el más grande de Mesoamérica en ese tiempo, así, por las malas y a rajatabla, e inició el que ahora conocemos, muy pocos dominando sobre millones, nada nuevo al fin
    Y es que el centralismo para gobernar nos vino de ambos lados, el que ya teníamos aquí y el que se trajo la barbarie peninsular, en eso no cambiamos mucho, la ilustración fue desdeñada y nos cargó, de nuevo, la meritita chingada, esa, la tan bien descrita por Paz, y que conocemos desde  la entraña por este lado.
    Una vez que los españoles se asentaron, a la vez, inició la rebatiña, los galeones eran los portadores de la riqueza hacia la península que de aquí extraían, con el quinto real afirmaron a su tlajtoani en su tierra y se financiaron las guerras para derrotar a todos los infieles del mundo (nunca pudieron con todos, se traían un aquelarre con los protestantes europeos, con los judíos, con los musulmanes); mientras ellos, los conquistadores acá en este mundo, se hicieron de la encomienda y de todas las almas que hubiera en medio.
    En este lado las cosas cambiaron bastante y la colonia se instituyó en un virreinato. Los hispanos se apropiaron de todo, hasta de las consciencias. Los años pasaron y muchos de los nuestros murieron. Los españoles y sus críos, se multiplicaban asiduamente, sin freno, con las nativas,  principalmente, no siempre en términos amistosos o cordiales (he ahí la chingada, la ultrajada), pronto hubo cientos de infantes con un dilema fundamental, no eran españoles, tampoco eran indígenas (de los pocos que quedaban), ¿qué eran entonces? eso, mestizos, que para efectos prácticos eran la nada, los hijos de la chingada, como se les conoció en las crónicas del siglo XVI.
    Este bonito pueblo, que como siempre, se lo nombró, desde Tijuana a Chetumal, de forma infaliblemente central, primero Nueva España y luego Imperio mejicano, posteriormente Estados Unidos Mexicanos, partido por la mitad en el siglo XIX, básicamente por intentar seguir gobernándose con la vetusta idea centralista, con un poco de ayuda por la descomunal avalancha protestante y avariciosa de la propiedad privada norteamericana (gringa, pues), vive ahora en la ilusión de la independencia y celebra algo que se da por llamar “el grito de independencia”, el inicio de ella, que conste, porque su finalización, por alguna extraña razón, se deja de lado. ¿te suena la fecha del 27 de septiembre de 1821? a nadie en este país, es la fecha de la entrada a la ciudad de México del llamado ejército trigarante, es el acto de consumación de la Independencia, del triunfo de la misma, de la separación oficial, al menos por los todavía novohispanos. Los españoles peninsulares se tardaron varios años en reconocerla oficialmente, por ahí de 1836, a la muerte de su tlajtoani  borbón Fernando VII.
    En el grito actualmente se dice, tratando de emular al dicho el 16 de septiembre de 1810: Viva México, pero en ese año aún no existía un país con ese nombre (oficialmente nunca ha existido), es más, lo que se pretendía no era separarse de España sino apoyar a los criollos para que tuvieran mayor injerencia en los destinos de la Nueva España dominada aún por los españoles; un criollo, hijo de español y española, nacido fuera de la península ibérica, no se le consideraba español.
    Así que si quieres gritar lo que gritó Miguel Hidalgo, dirías algo así:
“¡Viva la religión católica! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la Patria y viva y reine por siempre en este Continente Americano nuestra sagrada patrona, la Santísima Virgen de Guadalupe!  ¡Muera el mal gobierno!”
    Pero tú no eres monárquico, quizá seas católico, por la tanto, guadalupano, quizá creas en eso de la patria, a lo mejor te sientes americano porque vives en América (antes conocida por Ixachitlan, nunca estuvo deshabitada y mucho menos encubierta como para que alguien viniera de afuera y la “descubriera”) como se le llama a este continente, pero no te confundas, mientras sigas creyendo todo lo que te dicen ¿dónde está tu verdadera independencia? ¿dónde está tu criterio propio?
    Lo que resultó, y sigue resultando, del choque original de dos culturas disímbolas, aún no termina, el mestizaje que se ha generado no ha sido real, más bien es el producto entre los enlaces de un humano y otro, y de la idea de razas. Es una concepción nacida de las diferencias visibles entre los humanos, de diferencias biológicas mínimas pero que hacemos grandes por nuestro sentido de pertenencia a algo, precisamente a cierta talla, color de pelo, de ojos, forma de la nariz y otras diferencias físicas menores. El concepto de humano puro, no existe, es sólo una idea, una idea sin fundamento científico.
    Todos en este mundo somos mestizos, y provenimos de un tronco común, unos nos hemos combinado más que otros, el mundo es mestizo, cultural y biológicamente ¿y qué con eso? en la variedad está la riqueza y las diferencias morfológicas o tipos humanos se enriquecerán, al final, seguiremos siendo eso, humanos imperfectos evolucionando.
    Me he desviado un poco, volviendo al tema, otro grito común en la revuelta que inició en 1810 era:
¡Viva la virgen de Guadalupe, mueran los gachupines!
¿Sabes quiénes eran los gachupines? (siguen siendo en la jerga popular actual), eran precisamente, los españoles, pero no los criollos, aunque fueran hijos de éstos, como dije antes, eran los españoles nacidos en España y que se dejaron venir a Ixachitlan.
    El movimiento independentista inicial, el de Hidalgo, nació en contra de los gachupines (españoles de la Nueva España), promovido por los criollos, no en contra de  la monarquía Española. En ese entonces, España tenía sus problemas, estaba invadida desde 1808 por los ejércitos franceses de Napoleón y en su gobierno, “el petit cabrón” (una de las cariñosas maneras de llamarlo por los mismos españoles), había puesto a su hermano, José Bonaparte; el nuevo rey de España, para joderle la vida a los hispanos, francés pa’acabarla. Los criollos y los gachupines de la Nueva España estaban a favor del recién abdicado rey Fernando VII, en el exilio.
    Gachupín es una palabra bien mexicana, según la etimología de algunos autores, los naturales de estas tierras así los llamaron aludiendo a las espuelas que utilizaban para montar sus caballos: “el término deriva de cactli, zapato, y tzopini, cosa que espina o punza; resultando, por elisión del final -tli, la palabra compuesta catzopini: hombres con espuela y que luego derivó en gachupín”. En un principio, no tenía una connotación ofensiva, sólo era para darles un nombre local a los extranjeros, luego, se fue convirtiendo en una expresión peyorativa y nada agradable para los gachupos.
    Por esos años, todas las colonias españolas en la América, estaban inestables y en muchas de ellas, hubo movimientos de independencia contra la monarquía española directamente, eso mismo pasaba en la propia España en contra de Fernando VII en donde en el mismo periodo era invadida por Francia, un buen caos aprovechado por las colonias españolas en América.
    En la Nueva España, las cosas fueron cambiando durante la revuelta independentista, los insurgentes continuaron en la lucha por los 11 años siguientes, pero no de manera continua y nunca de manera rotunda. Algunos de los gachupines, fueron cambiando de idea y de acuerdo a sus intereses, vieron que independizarse de España no era tan mala idea, y empezaron a idear el plan para hacerlo y quedar bien parados en la nueva nación.
    Ya desde 1815, a la muerte de Morelos, el movimiento insurgente estaba en muy malas condiciones, prácticamente nulificado, se conformaba en escasos combates que no hacían gran mella al gobierno virreinal. El gobierno de la Nueva España tenía la sartén por el mango, casi al completo. Hasta que algunos poderosos y dueños de la riqueza y medios conservadores gachupines decidieron subirse al carrito de la independencia, entra en acción Agustín de Iturbide, hijo de español peninsular y de madre criolla (española nacida en la Nueva España). Agustín se opuso a la rebelión desde su inicio en 1810 y como militar realista luchó implacablemente contra los insurgentes (se echó a varios en el paredón, cierto, se chingó a algunos).
    En 1820, varios de los señores poderosos (y el clero coludido) de la Nueva España vieron que las nuevas medidas tomadas en España en donde Fernando VII (sí, regresó), se vio comprometido por el pronunciamiento liberal de Rafael del Riego, a jurar la constitución rehabilitada de Cadiz de 1812, les imponía un grave peligro de perder sus privilegios en la Nueva España, y lo que ahora buscaban era mantener el absolutismo en la colonia ¿cómo hacerlo si el mismo rey en España ya no era absoluto y dependería de instituciones liberales para tomar decisiones? ¿qué hacemos? ¿qué hacemos? ya sé, nos independizamos de España y ponemos una monarquía en este territorio, le ofrecemos la corona a Fernando VII o a otro borbón de la línea, ¿así, así? claro, ¡a chingar a su madre España! ¿cómo le ponemos al nuevo país? ¿cómo? exacto: “el Imperio mejicano”, y lo lograron, con tropiezos y por un período muy corto, no fue un borbón el flamante emperador del incipiente país y duró sólo 10 meses, pero lo hicieron.
    Existen versiones históricas que el mismo Fernando VII fue uno de los que impulsaron la independencia de la Nueva España para instaurar una monarquía aquí, con él a la cabeza o uno de sus descendientes en línea directa; tenía sentido, qué va de un relativamente pequeño reino en la península a uno enorme en las posesiones americanas y en donde estaban las riquezas ¿esas ricas tierras no habían mantenido por varios siglos al reino español? Hecho, nos la rifamos, pero el asunto no salió como se pensaba, los aires liberales andaban en el aire y además, los EEUU ya veían con malos ojos a las monarquías en América, en 1823, abiertamente lo establecen con su doctrina Monroe: “América para los americanos” elaborada por su presidente John Quincy Adams, lo que no se explicó con claridad es quiénes eran esos americanos, con el devenir se ha sabido a quiénes se refería la doctrina con América y americanos.
    Regresando a fines de 1820, Agustín fue el real abanderado y consumador de la independencia de la Nueva España, vamos, la cabeza armada del plan conservador y absolutista gachupín, por increíble que parezca. Ahí está la conspiración de la Profesa, el plan real de los absolutistas para bloquear la constitución de Cadiz en la Nueva España e independizarse definitivamente de la península, funcionó. Fueron el poder y el dinero quienes determinaron que ahora sí iban por todas las canicas. Y esto fue hecho en un tiempo muy corto, ¡en unos meses!. En 1821, repentinamente, Agustín se convierte en independentista, lo decide  después de 10 años de estar combatiendo a los insurgentes ¿cómo no me di cuenta antes?
    Contactó a Vicente Guerrero, el único insurgente de cierto peligro para el virreinato y portador de la legitimidad independentista, antes su acérrimo enemigo, negoció con él y consiguió su adherencia, buscó negociar con otros insurgentes reconocidos como Nicolás Bravo, Ignacio López Rayón y el propio Guadalupe Victoria, éste último, venía de la sierra veracruzana en donde se había mantenido oculto y en franco retiro de la gesta desde 1819, decían que cuando bajó de los altos, estaba irreconocible, flaco, desgastado y sin muchas ilusiones. Guadalupe, finalmente se adhiere a Agustín y a Vicente, y junto a ellos o muy cerquita, se firma el famoso Plan de Iguala ¿Cuáles eran los principios fundamentales del plan de Iguala y qué garantizaba? 1.La independencia de  la Nueva España y la formación de un gobierno monárquico moderado (por una constitución aunque de carácter absolutista); 2. La igualdad entre americanos y europeos (todos ciudadanos iguales); y 3. La supremacía de la Iglesia Católica en el nuevo estado y única religión posible con rechazo de todas las demás; y así, tutti contenti, ¿o no? No, Guadalupe Victoria, hombre cabal y republicano de cepa, nunca estuvo de acuerdo con una monarquía para el nuevo país, como él, otros tampoco.
    El plan de Iguala, llamado también de las tres garantías, se proclamó el 24 de febrero de 1821; el 27 de septiembre de ese mismo año, es cuando se consuma la Independencia con la entrada y el desfile del Ejército Trigarante a la ciudad de México.
    No mucho tiempo después, a 10 meses de la proclama de Agustín de Iturbide como emperador del Imperio mejicano y no un borbón como se buscaba, éste abdica y es exiliado del país, los tiempos republicanos arriban y el río se revuelve de nuevo, Antonio López de Santa Anna se rebela y poco después, aparece la primera república y el primer presidente de este nuevo país: Guadalupe Victoria, pero este es otro cuento.
    Muy frecuentemente, la historia se acomoda a los intereses del poder, si no es que siempre. El rigor histórico que busca la objetividad es tergiversado y se pasan por alto los motivos verdaderos que dan lugar a los eventos trascendentales. Lo cierto es que una conspiración aristocrática y clerical, fue lo que contribuyó a la independencia de este país, un movimiento político de quienes ejercían el poder real en este país incitados por los cambios en el mundo de ese entonces y que de ninguna manera, querían que se reprodujera en la Nueva España.
    Y así, la Nueva España se convirtió en la Monarquía mejicana, ni en ese momento ni después a este país se le ha llamado oficial y simplemente: México. En la misma acta de independencia del 24 de febrero de 1821, la trigarante, no aparece el nombre de México, aparece Imperio mejicano, Independencia mejicana, nación mejicana; los mismos criollos se llamaban así mismos mejicanos para tratar de deshacerse del apelativo “criollo”, que ya para entonces, era despectivo para ellos. El documento de independencia llamaba a esta región “América septentrional”, ahí se mencionaba a Méjico como la ciudad en donde residiría el monarca pero no al país.
    Unos años después del fin del primer experimento monárquico, el 4 de octubre de 1824, se aprueba la primera constitución federal que añade el carácter soberano de nación por el gobierno republicano; en ella se adiciona el nombre oficial de este país por primera ocasión: “Estados Unidos Mexicanos”, reiterado luego en la constitución de 1857, jurada el 5 de febrero de ese año; posteriormente, coincidiendo en el día, en la del 5 de febrero de 1917, que con 552 reformas o enmiendas hasta el fin del mandato de Felipe Calderón, es la constitución vigente. Como un dato comparativo, la constitución de los EEUU, entró en vigor el 21 de junio de 1788 ¿Cuántas enmiendas ha tenido hasta nuestros días? 27 enmiendas aprobadas, la última en 1992.
    El nombre del centro, del lugar, de la ciudad donde han emanado las decisiones nacionales y de quien ejerce el poder en esta nación: desde los Ueytlajtoani de los mexicas; todos los virreyes de la colonia (63 en trescientos años); los emperadores de ensueño conservador (dos: Agustín de Iturbide y Maximiliano de Habsburgo) y todos los presidentes, legítimos,   ilegítimos e interinos (62 a la fecha), ha sido México-Tenochtitlan, el nombre de la ciudad de los mexicas, dominantes políticos de los pueblos y alianzas en todo el valle del Anáhuac; México: “el ombligo de la luna”, según su traducción del náhuatl, que ha pasado también a nombrar a este país, que oficialmente no se llama así, lo que es claro y contundente es que ningún mexicano diría, al preguntarle ¿de qué país eres? Ah, soy de los Estados Unidos Mexicanos.
    Probablemente si oficialmente sólo nos llamáramos México, aludiríamos a un centralismo evidente, que en la práctica y como nación, así ha sido y es, de hecho. Eliminar lo de “Estados Unidos” de nuestro nombre oficial, sería negar el federalismo, y no queremos eso aunque, de nuevo, en la práctica, los estados federativos no lo son cabalmente, eso de estados libres y soberanos suena más a retórica y a compromiso democrático con lo de afuera que con los intereses de un pueblo que sólo ve, desde abajo, como el poder se perpetúa y se pasa de manos entre la misma familia
    Lo cierto es que ponernos de acuerdo ha sido nuestra gran debilidad como país, y lo peor, viviendo agachados y en la ignorancia, es lo mejor que a un gobierno central le puede pasar. Celebrémoslo.

¡Viva México, cabrones!


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jueves, 10 de septiembre de 2015

Aprender a Pensar, Capítulo 9, Kadok


Reflexiones con Kadok, el alienígena dormido (últimamente).

Hace unos días platicaba con Kadok, lo encontraba algo cabizbajo y pensativo, en un estado que rayaba en el desencanto:

-¿Qué pasa Kadok?

-¿Eh? No, nada, no pasa nada.

-Vamos Kadok, te conozco, no te has ido de viaje últimamente, a esos trayectos en el tiempo que tanto disfrutas, no has despotricado contra lo tonto que a veces resultan las acciones de los humanos, ni siquiera has escrito tus reportes regulares a tu gente y tampoco has probado platillos exóticos que tanto te gustan de los lugares de la Tierra; andabas en los asuntos del Brujo de la Lengua de Luz, con NewFriend y Koalalinde, es más, no has cogido un sólo libro nuevo de tu base de datos, seguro algo te pasa, estás como distraído, ausente. ¿Me vas a decir qué te pasa?

-Bueno, en cierta forma tienes razón, hay algo que me tiene confundido, entre más conozco a los humanos menos los entiendo, tienen un aparato maravilloso encima de sus hombros y sin embargo, no lo usan, sólo parcialmente, no lo entiendo. Mi misión en este lado del universo pierde su sentido, no sé qué hacer o qué pensar de todo esto.

-Ah, es eso, Kadok

-Pues sí, es eso.

-Tú no eres responsable de lo que los humanos hagan o dejen de hacer, recuerda que estás para observarlos, sólo eso.

-Tienes razón fonbòs, esa es mi misión principal, pero no quiere decir que no pueda hacer nada.

-Espera, espera, sí que lo haces, tratas de abrirles los ojos y de que aprendan que hay otras maneras, fuera del pensamiento tradicional, que los hagan mejores y se desarrollen.

-Sí, lo sé, pero hay tan pocos que puedan entenderlo ¿por qué teniendo toda esa capacidad latente permiten que se los maneje y se los lleve por sendas de locura y de sinsentido?

-Bueno, lo que puedo decir es que cada quien es responsable de sí mismo y si deciden irse por un camino o por otro, es su decisión.

-Lo entiendo pero ¿por qué llevarse de encuentro a los que no lo quieren así?

-Porque la mayoría actúa desde el miedo y no quieren perder lo que tienen, no quieren dejar ir sus creencias, por muy irracionales que éstas sean.

-¿Me dices que prefieren vivir en la ignorancia, prefieren no saber?

-Sí Kadok, es así, los humanos prefieren vivir en las creaciones de su mente, algunos lo hacen en completa y verdadera ignorancia, otros lo saben en lo profundo de su interior y sin embargo, niegan la verdad y la razón, se aferran a su ego. Hay otros más, aquellos que viven en congruencia, que son las luces que en ocasiones nos enfrentan con la verdad y nos sacuden de nuestros apoltronados sofás.

-Sí, es cierto, a esos últimos que mencionas los marginan, los atacan, los decapitan, los exilian, una vez que se han ido, a veces a tan sólo unos pocos años de su muerte, resulta que son encumbrados y son los grandes hombres, se publica su pensamiento a través de sus escritos, se ponen calles con su nombre, son personajes nacionales, universales, no tiene ningún sentido.

-No lo hacen sólo con los grandes humanos que nos han precedido o que existen hoy en día, Kadok, ahora basta con que seas un personaje público, con que seas famoso, así seas un humano degradado y de muy baja frecuencia o creación de lo medios o creación de un gobierno, ahí están los héroes nacionales, en los libros o estatuas, ahí están los personajes ficticios en las revistas, en los diarios, en la televisión, en internet, es un mundo de esclavos, de hombres bien portados pero falsos, un mundo de “photoshop”. ¿sí lo ves?

-Pues sí, lo veo, pero no me quiero conformar, quiero pensar que hay esperanza y que la probabilidad de que lleguen a estados, como los de mi gente, sea posible. ¿Lo harán? ¿seguirán destruyéndose a sí mismos y a su entorno? ¿hay esperanza de una real evolución?

-Yo creo que nos falta mucho para eso, lo que hay es incertidumbre, no tenemos una respuesta definitiva, nadie lo sabe, mientras tenemos que hacer lo mejor que podamos, cada uno de nosotros. Tú haces tu parte, yo la mía y de esa forma, cada quien contribuye, los que quieran, claro.

-Tienes razón, no puedo hacer el trabajo de todos, pero sí el mío. Tomaré una ducha para espabilarme, me parece que iré a un sitio en el que nunca he estado, cuando aun no había hombres por aquí, por lo tanto, ni dioses.

-¡Eso suena fantástico! es ciertamente lejano ese lugar, ya me contarás a tu vuelta, me quiero enterar de todo.

-Te veo

-Te veo, Kadok.

    Y así, Kadok salió de su ensimismamiento y renovó sus motivos, al menos estará ocupado y absorto en nuevas misiones de aprendizaje, pero ¿qué dijo al final acerca de que no había hombres y por lo tanto, tampoco dioses? ¡Ah pillo! este alienígena aprende rápido. Para no ser un humano como nosotros, ya nos comprende bastante bien. Lo menciono porque el concepto de dioses o dios no lo había entendido del todo, es algo que me tomó un buen esfuerzo hacérselo comprender pero ahora veo que ya lo tiene entendido; mientras el hombre no exista, no existe dios, ¿qué caso tendría que existiera dios si nadie lo sabe? ¿cómo sabría un hombre que no sabe  que es un hombre y por lo tanto, que no existe como entidad, que dios está ahí? Sin la consciencia de uno mismo, en este caso de la razón, el mundo, el universo y todo lo que le rodea, no tiene sentido, no existe, por lo tanto, todo lo que conocemos antes de ser conscientes, es la nada y en la nada no existe cosa alguna, los dioses o dios existen porque el hombre es, se sabe, está consciente de que es, por lo tanto, dios es una creación del hombre, dios, el concepto, es nuestra mente y nuestra mente es dios, estamos integrados desde el momento en el que tenemos consciencia y nos lo enseñan, cuando la perdemos y morimos, morimos ambos, regresamos a la nada, a la integridad.

    A Kadok no le fue fácil masticar esta información, como ser muy adelantado de los que procede, y a pesar de ello, la información que ellos tienen es muy diferente; no están sujetos a nuestro espacio-tiempo, sus valores culturales y forma de vida, están a años luz respecto a los nuestros actuales. Kadok tuvo que hurgar en antiquísimos archivos de su colonia hasta que al fin, encontró, en su propia lengua (esos garabatos), la información que precisaba. Se dio cuenta que lo que yo le explicaba no era muy alejado de lo que encontró en sus viejos archivos, esto lo supe porque fue todo lo que me dijo, lo que él sabe pues él lo sabe, me dijo además que no quería alterar el desarrollo natural de una especie y ahí quedó el asunto, para mi pesar, odié ser un humano no evolucionado en esa ocasión.

    Más tarde, paseaba por la hilera de árboles que delinean, a ambos lados, el camino que lleva hacia el valle y luego al pueblo, no intentaba llegar hasta allá sino sólo tomar un poco de aire fresco y despejarme un poco. Venía pensando en Wilfred, en esas conversaciones con Ryan, éste último, el único humano que ve a Wilfred como un humano disfrazado de perro (con quien conversa y tiene todo tipo de aventuras) y no como todos los demás lo ven en realidad, como el  perro que es, ¿y si los perros hablaran y tuvieran razonamiento? Bueno, he conocido a perros que demuestran una inteligencia superior a muchos humanos ¿no es injusto?, espero que esos perros ni siquiera lo piensen, es triste. Estos y otros pensamientos invadían mi cerebro cuando de pronto, escuché unos ruidos extraños provenientes de un arbusto al lado de uno de los grandes árboles a  la vera del camino.

 
-¡Ggrrrr! ¡auuff! ¡ggrrrr! ¡ggrrr! ¡auuff!

Me acerqué con sigilo para ver lo que ocurría, creía saber de quién se trataba, aunque no estaba totalmente seguro. Aparté rápidamente uno de los ramales y efectivamente, era quien pensaba.

-¿Qué haces aquí Koalalinde? ¿qué pasa? ¿por qué estás enojado? ¿es que te has peleado con alguien? ¿qué haces acá abajo lejos de tus eucaliptos?

-¡Ggrrr! ¡ggrrr! ¡El zopenco del Brujo de la lengua de luz me llamó estúpido! Me dijo que me llevaría ¡¿cómo se atreve?!

-Cálmate Koalalinde, tómalo por la libre, relax, ya sabes cómo se las gasta ese Brujo, no te lo tomes personal.

-¡¿Cómo no?! ¡si me lo dijo en mi cara, casi escupiéndome, es un cretino! 

-Por eso, eso es precisamente lo que quiere ¿lo sabe ya NewFriend?

-No

-Bueno, sugiero que te tranquilices y no le sigas el juego al Brujo, no le hagas caso, es más, el Brujo no te puede llevar a ningún lado, se metería en serios problemas con NewFriend y hasta puede ser que lo expulsen, él sería ahora uno de los estúpidos que con tanto gusto se lleva a cada rato. ¿Te das cuenta que sólo quiere fastidiarte?

-Creo que tienes razón, es que el Brujo es malo y cuando habla, tira veneno, también me dijo que yo no pensaba y que no podía ser que además un “marsupio” inferior como yo, hablara.

-Pero Koalalinde, todo mundo sensato sabe que los koalas hablan y son muy inteligentes, sólo un retrasado ignoraría este hecho.

-¿De verdad fonbòs? ¿tú crees eso?

-Claro, hay un perro que hasta tiene un programa de televisión, Wilfred ¿lo has visto? sale con Frodo; hay una rana que es una estrella internacional, sale en facebook todo el tiempo con los más diversos “memes” , todos sabemos que los koalas son más listos ¡vamos!

-¿Entonces, yo pienso?, Hablo, porque me estoy escuchando a mi mismo, pero ¿sé pensar?

-Koalalinde, déjate de cosas, por supuesto que sabes pensar, de no ser así, ¿cómo hablarías?

-¿Sí, verdad?

-¿Ya lo ves? ahora ¡ala! vete a tu eucalipto, debes de estar muerto de hambre, piensa en cómo le puedes ayudar a NewFriend en sus obligaciones, trabajo, tiene de sobra.

-Cierto, gracias fonbòs.
 

-De nada Koalalinde, hasta luego.

    ¡Pero que pelmazo ese Brujo de la lengua de luz! Aprovechándose de una alma tierna como la de Koalalinde, bueno, esto ha sido una lección, pasa todo el tiempo. Y sí, Koalalinde sabe pensar, tiene la disposición y estos incidentes, seguro le serán de utilidad. Un momento ¿cómo sé que realmente Koalalinde sabe pensar? ¿porque puede hablar? Conozco a tantos hombres que saben hablar, bueno, lo hacen a un nivel bastante primitivo, pero ¿de verdad piensan? ¿qué es entonces pensar? ¿dónde se aprende?

    Por suerte, me encontré unos apuntes de Kadok que reforzaron mis ideas al respecto, algo así titulado: “Cómo algunos humanos Piensan sobre Pensar-. Pensar es un proceso del cerebro, tiene que ver con la memoria, sin ella, el cerebro estaría perdido ¿cómo pensaríamos si no tenemos elementos para pensar? entonces, pensar es una acción de evocación, de sacar archivos que están en la memoria y mirarlos, olerlos, sentirlos, traerlos al ahora. La capacidad del pensar necesita de la acción, requiere hacer algo con la extracción de los recuerdos almacenados, si no es así, el resultado del pensamiento no tiene valor, sería simplemente traer esa información a una pantalla que nadie vería, por lo que no hay utilidad. Cuando hablamos nuestra lengua nativa, la acción del pensar es como automática, no necesitamos pensar lo que queremos decir, la lengua fluye, hasta cierto punto, ya que hablamos como lo aprendimos (espontáneamente) y en este “como lo aprendimos”, estriba la riqueza o la pobreza de nuestro lenguaje, si nuestro lenguaje es pobre y queremos mejorarlo, es necesario utilizar el pensar y hacernos con las herramientas que nos ayuden, pero esto es algo que hacemos conscientemente, con premeditación, ya no de la manera en que fuimos adquiriendo nuestra lenguaje, como haya sido. Pero he aquí un círculo vicioso, ¿cómo pensamos? pensamos con nuestro idioma, pensamos con el lenguaje, también lo hacemos con imágenes y en cierto grado, a veces intuitivamente, pero el torrente principal del pensamiento es hecho precisamente con el lenguaje que hemos adquirido; si este lenguaje, que nos sirve para expresar y comunicar nuestras necesidades, explicarnos a nosotros mismos y a nuestro entorno (así fabricamos nuestro mundo propio) no ha sido suficientemente rico y más bien ha sido pobre y extremadamente básico ¿de qué forma, desde esta base primaria de la lengua que manejamos, tendremos la capacidad de generar un pensamiento nuevo que nos indique que necesitamos mejorar nuestro lenguaje, ampliarlo, para tener la capacidad de comprender mejor o sólo comprender, a nosotros mismos y a los demás?

    Pensar no es sólo ser inteligente, inteligente no es “saber más”, tampoco tener ciertas habilidades numéricas o capacidades como la astucia y “pensar rápido”, todos contamos con cierta inteligencia, las máquinas se han hecho para mejorar nuestra vida cotidiana, las han llevado a cabo gente inteligente y preparada, la misma gente inteligente que ha inventado las más atroces armas de destrucción y aniquilamiento de humanos por humanos; ser inteligente no es garantía de un buen proceso de pensar, esto es lo que no quiere decir pensar en su contexto más amplio. La mente humana no arroja sólo razonamiento, también tiene zonas muy obscuras de difícil acceso pero que innegablemente nos impulsan, entre menos conscientes estemos, entre menos sepamos que al menos ahí están, mayor será su control sobre nuestra actuación, somos menos libres y más primitivos.

    Hay personas muy preparadas, capaces en sus terrenos de influencia, inteligentes, cultas, que sin embargo, creen que las mujeres son inferiores, y a su vez, hay mujeres que piensan que son iguales que los hombres y adoptan comportamientos varoniles y actúan como hombres, eso tampoco es pensar, es otra cosa. Dejarnos llevar por las tendencias, por las creencias, por lo que otros dicen que debe ser, por la moda, por lo que me dice quién sea, llámese: institución, padre, pastor, imán, rabino, presidente, papa, autoridad o quien da las noticias, no es pensar ¿dónde esta el filtro, mi filtro, mi criterio? no existe, y si no existe, no hay un real proceso de pensar. Nos movemos con lo que otros pensaron ya, vamos por la vida como autómatas, somos robots programados ¿qué nos hace “ser simplemente como los demás” y no ser lo que cada uno somos? ¿por qué queremos ser como otro y no como yo soy? ¿soy tan malo? ¿por qué no sabemos pensar? ¿por ignorantes, por irresponsables, por comodidad? caliente, caliente.

    No sabemos pensar porque no nos lo enseñaron, porque no tuvimos la capacidad de darnos cuenta, porque crecimos con la creencia de que acumular conocimiento era suficiente y eso nos haría grandes pensadores o por otro lado, nuestra educación fue nefasta y no nos dimos cuenta que algo podíamos aprender en el cúmulo de información que nos hacían memorizar o de plano, nos enfocamos en obtener buenas notas y a lo que sigue, sin más. Nuestra infancia y niñez fueron una pesadilla, no sabíamos aún hablar con soltura la lengua de nuestros padres y ahora teníamos que hablar en una lengua extraña, hasta escribirla y nosotros que nunca habíamos  escrito nada, ¿para qué nos sirven todos esos signos?, no entiendo nada, ¿y la diversión de descubrir, de probar?, fue aberrante, nuestros papás insistían en no sé que tonterías de prepararnos para un mundo competitivo y asegurarnos ser los mejores, que era por nuestro bien y quien sabe que más zonceras de esas, entre más pronto inicies, nos decían, mejor; ¿cuál es la prisa?, lo cierto es que usé calzón contenedor un poco antes de ingresar a la primaria y me sentía un poco torpe en general, todo lo que me hicieron aprender (casi deglutir) fue innecesario, no comprendí nada de eso, siento que me perdí de experimentar, eso sí me gustaba, pero con todos los deberes de la escuela, no había mucho tiempo disponible. Estaba imbuido de la acción de competir, de ganar, de ser el mejor, esto, en lugar de convenirme para mi desarrollo, me impedía reflexionar sobre el objetivo de todo ¿y si no gano? ¿y si no soy el mejor? ¿no sería nada? ¡qué presión!

 Desde el siglo XVIII, este desmedido afán de educación sin tomar en cuenta la madurez del niño, fue señalado y quedó impreso en las ideas de Jean Jacques Rousseau:

“No se trata de que el niño acumule datos, abarque saberes que no comprende. tenga que aprender a leer y escribir tempranamente y sea torturado con una memorización libresca, que sólo sirve para satisfacer la vanidad de los mayores. El niño no es una mercancía a desenvolver y  exhibir delante de extraños, sino un ser un ser que tiene derecho a ser feliz y que sólo puede aprender a partir del juego y de sus propias necesidades. Lo que importa es que aprenda a pensar, y para ello el niño tiene que madurar y disfrutar corporalmente en primer lugar; tiene que educarse a través de los sentidos y asimilar la enseñanza que proporciona la dependencia de las cosas. De nada vale, en una temprana edad, hablar al niño de moralidad o de normas; las únicas leyes que puede comprender son las de lo posible y lo imposible. El hombre es por naturaleza bondadoso, pero no moral. La moralidad es una conquista que acompaña a la razón intelectual y que sólo es posible abordar en una etapa superior. Primeramente hay que desarrollar la razón sensitiva, conocer las relaciones sensibles que las cosas tienen con el ser humano. <> (E.,II.)” (1)

    Pero pareciera que hacemos lo contrario, el sistema educativo se orienta a la acumulación de conocimientos y el patrón general dicta que quien está mejor preparado es quien ha conseguido más títulos, grados y diplomas, y lo peor, en casa piensan que esto es cierto; quien es más ducho en la escuela no necesariamente lo será en el mundo de afuera; repetir el pensamiento de otros, sin filtrar, sin la saludable duda, sin investigar o experimentar, es la prisión más lograda de la sociedad actual y la continuación de nuestros errores. ¿Y si hubiera otras formas de resolver nuestros problemas? ¿y si intentáramos salirnos del círculo vicioso del pensamiento que nos lleva una y otra vez a las mismas soluciones (que hasta ahora no han funcionado)?, ¿y si…? ¿cómo nos haríamos estas y otras preguntas si todo lo damos por hecho? ¿es que nos gusta vivir engañados? quizá sí, preferimos vivir en la apariencia de una vida estable y segura, de lo que los otros piensan que es lo mejor para nosotros, ¿es así como crees que eres libre?

    Estamos en la era de “copiar y pegar”, sólo con revisar el muro de facebook en cualquier momento, nos daremos cuenta; observando a los estudiantes al hacer sus tareas, apoyados con la computadora, también, copypage por aquí, copypage por allá. Somos una copia de alguien más, en nuestra manera de pensar (no lo es, propiamente dicho, eso de “pensar”), en nuestra manera de vestir, en nuestros gustos y preferencias, en la forma en que hablamos, en lo que creemos, en lo que odiamos, nos convertimos en perfectos engranes sociales, manejables, mansos. ¿Qué pasa con lo que tenemos dentro del cráneo? no pasa nada, trabaja al mínimo ¿para qué molestarnos en usarlo? esto de pensar no es para mi, ¡Qué flojera!

    Date cuenta cómo te lleva la corriente, si no te enseñaron a pensar en tu casa ni en la escuela, permítete dudar, nunca es demasiado tarde. La raza humana está en franco declive, si no fuera por algunos que sostienen y manifiestan esos destellos de luminosidad y coherencia de pensamiento, la esperanza sería nula.

    Las ideas, las creencias, el conocimiento en general, pueden ser modificados sin intentamos cambiar de enfoque, maneras distintas de abordar un asunto que provocan soluciones nuevas, el desarrollo y progreso en todos los ámbitos de nuestra vida ha sido posible gracias al pensamiento, pero al pensamiento creativo, al pensamiento de aquellos que se han atrevido y se atreven a ver las cosas de diferente manera, necesitamos eurekas en todos los niveles, no importa si son pequeños o enormes, con que cada uno los genere en su propio núcleo en donde nos desenvolvemos, es suficiente.

    Desmárcate de las ideas dominantes, nunca confíes en los pensamientos hechos, tamiza las ideas y las creencias. Edward De Bono, experto en procesos de raciocinio, nos muestra lo que sucede cuando nuestro enfoque, aunque lógico, en la práctica es completamente erróneo, nos dice: “Por lo común, el peligro no reside en el conocimiento excesivo de una idea, sino en ignorar otras maneras de enfocar las cosas empañadas por una idea dominante. La historia de la araña saltarina ilustra esto de un modo macabro. Un niño tenía una teoría interesante: que las arañas oían con sus patas, y dijo que podía probarlo. Colocó a la araña en medio de la mesa y le dijo que saltara y ésta saltó. El niño repitió la demostración. Después cortó las patas de la araña, la colocó en medio de la mesa y le dijo que saltara, pero en esta ocasión la araña se quedó quieta.
-¿Ya ven? -dijo el niño- si cortan las patas de una araña, ésta se queda sorda.”  (2)

    El pensamiento lógico no siempre es el mejor, aunque es el que prevalece en el mundo, es aquel que se aplaude porque se ciñe a los establecido, aunque no es malo en sí mismo, pero si retrocedemos en el tiempo, descubriremos que las grandes ideas, aquellas revolucionarias y originales, raramente proceden de la lógica, quizá sea por ello que no son aceptadas en su inicio como la idea de que la Tierra no era el centro del universo, por ejemplo. Tenemos que tener cuidado de las ideas dominantes, si es que de verdad queremos ser libres. De Bono nos comenta: “Es más fácil aceptar una idea organizadora sensata que cuestionar esa idea y tener que molestarse en encontrarle la utilidad para uno mismo. Quien ofrece información “empacada” (radio, televisión, prensa) tiene el derecho, y quizá también el deber, de ordenar ese material en una forma presentable y eso implica algún tema dominante. Es muy fácil aceptar el paquete ya organizado que resulta. Por este motivo, la riqueza de la información nueva disponible por los medios antes mencionados rara vez conduce al surgimiento de ideas nuevas entre el público que, debido a la pereza, se mantiene dominado por las ideas de quienes presentan la información. Algunas veces la idea dominante es obvia para todos, excepto para uno mismo.” (3)

 ¿Quién no recuerda cómo se le decía al televisor? correcto, “la caja tonta” o “la caja para tontos”, ahora ese nombre ya no queda, mejor sería: “la pantalla plana tonta” y aunque sea 4K, sigue siendo una pantalla, y tonta, inclusive cuando se convierta en holograma, el concepto es el mismo.

-Cuelga tú.
-No, mejor cuelga tú
.Nooo, cuelga tú
-Bueno, a las tres colgamos al mismo tiempo ¿va?
-Va
(¿Cómo se cuelga un móvil? Hace decenios que los teléfonos no se “cuelgan” de ningún lado, sin embargo, lo seguimos diciendo).

    Pensar no es oponerte a todo, el proceso de pensamiento efectivo es precisamente intentar comprender lo que nos rodea y buscar las mejoras que nos hagan desarrollarnos, a nosotros mismos y a los demás, pensar efectivamente tampoco es ganar en una disputa y tener razón,  no es el tradicional pensamiento aristotélico de lógica rígida, tiene que ver con la asimilación y con nuevas maneras de enfoque que quizá a simple vista no se contemplen y por supuesto, no es fácil ¿quién dijo que lo era? Pensar efectivamente está enlazado con la consciencia, con el buen obrar, los fines de pensar bien persiguen a la razón pero también a nuestros mejores sentimientos, como humanos que somos, pensar bien descansa también en la intuición y en la emancipación, persigue la libertad real y no rehuye de las responsabilidades implícitas y el trabajo que se requiere para ello.

Piénsalo, si quieres, pero primero, necesitas aprender a pensar ¿lo sabes?, excelente, personas como tú son la que esta especie, la humana, necesita.


Terminamos con Rousseau:

“En el orden natural, siendo todos los hombres iguales, su vocación común es el estado de  hombre; y quien quiera que esté bien educado para esto no puede cumplir mal con cuanto se relaciona con esta condición. Poco me importa que a mi alumno se le destine a las armas, a la iglesia al foro. Antes que la vocación de los padres, la naturaleza le llama a la vida humana. Vivir es el oficio que yo quiero enseñarle; saliendo de mis manos él no será, convengo en ello, ni magistrado, ni soldado, ni sacerdote; será primeramente hombre: todo lo que este hombre debe ser y sabrá serlo en la necesidad tan bien como precise; y cuando la fortuna tenga a bien hacerle cambiar de lugar, él permanecerá siempre en el suyo. Occupavi, te, Fortuna, atque cepi; omnesque aditus tuos interclusi, ut ad me aspirare non poses (*)". (4)

(*) Párrafo capital, en el que se expresa concretamente el objeto del libro. Cicerón, Tusculanas, versículo 9: “¡Oh suerte, me anticipé a ti y te hice prisionera; cerré todos tus caminos para que no lograses apresarme!”
 

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(1) Ma. del Carmen Iglesias, en el prólogo del “Emilio” de Rousseau.
EDAF, Ediciones-Distribuciones, S.A.
Madrid, 1982.
(2) & (3) Edward de Bono, “Pensar Bien”.
Compañía General de ediciones, S.A. de C.V.
México, 1986, Ed. Junio 2002.
(4) J.J. Rousseau, “Emilio”
Fragmento, pág. 41
EDAF, Ediciones-Distribuciones, S.A.
Madrid, 1982

viernes, 11 de julio de 2014

La inexistencia del Tiempo/Capítulo 8/Crónicas terrícolas por Kadok

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Pasado, presente y futuro, son los estados del devenir, lo que fue, lo que es y lo que será. Los humanos están tan acostumbrados y tan firmemente enganchados a estos estados que nunca objetarían su existencia, sin embargo ¿es así realmente?

Vive el presente, no vivas en el pasado, disfruta tu hoy; piensa en tu futuro cuando tomes una decisión; deja el ayer y disfruta este momento; ahorra para tu futuro; sé siempre puntual; “al que madruga le amanece más temprano -o Dios le ayuda-” o la otra contestataria: “no por mucho madrugar amanece más temprano”; no te aflijas hombre, mañana será otro día; ¿qué será de ella ahora?; cuando sea grande seré famoso; quien pudiera regresar a esa niñez feliz y sin preocupaciones; si sólo tuviera unos años menos; si sólo tuviera unos años más. Éstas son sólo algunas de las frases que se escuchan muy frecuentemente y que forman parte de otras muchas más que por diferentes canales y medios se machacan con denuedo en todos los ámbitos de la vida social humana, es apabullante, un estado psicótico bastante generalizado que esta especie posee respecto a este concepto del tiempo.

   La gente está más pendiente de la hora que un perro de su hueso, si se te ocurre decir buenos días a eso de las 2:00pm alguien indefectiblemente se encargará de corregir la desviación de inmediato y escucharás el -serán buenas tardes ¿no?- con la cara de imbecilidad de punto para partido del interlocutor y esa actitud triunfal de corrector de almas, ¿pero qué diantres si el día no se acaba aún?, quizá se deba a que buenos días se oiga mejor que buenas mañanas y que para efectos de salutación común -en español- se haya dividido el día en: días, tardes y noches, así, en plural, al menos en algunos idiomas aunque en inglés, al amanecer, nunca se diga o no sea habitual decir buenos días, morning es mañana o matutino traducido al idioma en que escribo y en la cultura anglosajona se acostumbra el good morning, y para los otros periodos del día: good afternoom, good evening y good night, todo en singular y aparte dos variantes para la noche, una de entrada y otra de salida. Ya veríamos a los correctores hispanoamericanos siempre listos alrededor levantando la ceja al escuchar ¡buenas mañanas!, este tío no es de por aquí, y para toda cosa que se oye diferente, seguro es de la capital, o al revés depende de donde provenga el sujeto.

   El correr del tiempo está tan arraigado en la ilusión humana que jamás se duda de él, las corrientes actuales fijan la atención en que es importante vivir en el presente, en el momento más inmediato en el que alguien se encuentra, que visto desde el punto de vista psicológico es una acción positiva y de salud mental, que brinda la posibilidad de ser consciente de los actos que cada quien vive y percibe. Esto es útil para centrar la atención humana y definitivamente, aprender a vivir, quien viva sólo de recuerdos -pasado- o por el contrario, quien viva en lo que estará por venir -futuro-, se aleja de la responsabilidad de enfocar su consciencia y de obtener lo que la vida le ofrece gratuitamente en los momentos en los que respira y se mueve, en esos lapsos en los  que se construye -en la manera lineal de concepción del tiempo- lo que fue y lo que será.

   Dejando a un lado la manera psicológica de observar el tiempo, que no es sino una forma relativa de verlo, pasamos a la observación pura de cómo el tiempo transcurre, encontramos posiciones científicas contrarias, desde la que dice que el tiempo no existe y que vivimos en un universo estático pero en el que sin embargo sí existen los cambios que crean esa ilusión y por otro lado, la que nos dice que el tiempo existe verdadera y definitivamente ya que podemos medirlo a gran escala en eones -miles de millones de años terrestres- y en escalas tan pequeñísimas como un femtosegundo equivalente a la mil millonésima parte de un segundo (1x10-15s) que ya se ha podido medir en los laboratorios de los humanos.

   Pero ¿qué entienden los humanos por tiempo? además de indicarles si el día será soleado, lluvioso, caluroso, templado o frío, entendiéndose éstas como las condiciones del medio ambiente, “el tiempo es una magnitud física”, como dice la wikipedia, “con la que se mide la duración o separación de acontecimientos, sujetos  a cambio, de los sistemas observables, esto es, el periodo que transcurre entre el estado del sistema cuando éste presentaba un estado X y el instante en el que X registra una variación perceptible para un observador o aparato de medida”, lo que quiere decir que el cambio es fundamental para percibir que “el tiempo pasa y no te he podido olvidar”, cuando el cambio es deficientemente percibido por el observador, se dice que el tiempo no ha pasado, es que el tiempo no pasa en ti, estás igualita, como se suele adular -sea cierto o no-, o que ha pasado muy rápido caray pero ¿cómo que te vas si recién llegaste? cuando se desea que ni siquiera haya venido.

   La vida es cambio constante, todo se mueve y vibra lo queramos o no, inclusive lo aparentemente inerte, el cambio está estrechamente relacionado con la velocidad en que lo hace quien lo hace, por ello, Einstein (ese humano inteligenzuelo) dedujo que el tiempo es relativo respecto en donde se encuentre el observador, en qué sistema se halle en el momento de que éste haga la medición. Si alguien se encuentra en “el tiempo de la Tierra”, el tiempo transcurrirá más rápidamente que aquel que viaje, alejándose, en una potente súper nave cercana a la velocidad de la luz. Para el que viaja muy cerca a esa constante de velocidad (la de la luz) el tiempo se ralentiza, se vuelve más lento respecto al que permanece en la Tierra, por este concepto relativo y como un ejemplo real de este fenómeno, los satélites GPS llevan un reloj que adelanta su tiempo interno (quizá en nanosegundos, pero lo hace) para adecuarse y empatar el transcurrir del tiempo de la Tierra, igualando el segundo de arriba con el segundo de abajo. El tiempo físico por tanto, se empieza a parecer al tiempo psicológico.

   La medición del tiempo, como se sabe, es un sistema arbitrario de medición hecho convención, como lo es el sistema métrico decimal para la longitud o el de grados celsius o fahrenheit para la temperatura. Con su base sesenta ha sido el más adecuado para la medición del tiempo desde antaño, cosa en que toda la especie ha convenido, sería bueno que hubiese más convenciones mundiales como esta. A pesar de ello y como observamos, un segundo en un sistema de referencia no mide lo mismo que un segundo en otro sistema, difieren. Como los humanos viven en un sistema cerrado, el segundo es un segundo en cualquier parte y para cualquier persona que ahí se encuentre, aún y cuando sea percibido de diferente manera. Una hora en la Patagonia es lo mismo que una hora en Siberia, miden igual aunque se perciban diferente. ¿Qué pasa con el presente? ¿existe como tal? ¿dónde inicia? ¿cuánto dura? Si observamos bien, su dimensión es bastante arbitraria, puede ser que se hable del presente como los tiempos actuales: el hombre de hoy (presente) vive con adelantos tecnológicos como jamás antes, este “presente” maneja la acepción de cierto periodo ¿los últimos 100 años? ¿los últimos 50?, es un “presente” elongado, incierto e involucra varios “presentes” más pequeños; me duele la cabeza en este momento, este es un “presente” más “presente”, pero no lo es tampoco ya que al terminar la frase quedó en el pasado, en centésimas de segundo y aunque me sigue doliendo la cabeza segundos después tendría que repetir la frase para “volverla presente” de nuevo y así hacia el infinito, ¿dónde está el presente? ¿es la era geológica en la que vivimos? ¿es el dolor de muelas de este instante? ¿es el prejuicio de obtener poder hoy y que más tarde iré a por más?. Ya vemos que el presente es esquivo, nada sencillo de capturar.

   El presente no se puede asir, de acuerdo a la física puede ser tan efímero como un yoctosegundo -equivalente a la cuatrillonésima parte de un segundo 1x10-24s-, entre más se avance en su medición queda anulado por el siguiente instante que ya lo hizo pasado y que podría ser tan infinitamente pequeño como ceros a la derecha quepan en un espacio. Por lo tanto es posible que el presente que un humano perciba sea sólo el pasado y nunca se alcance el presente, mucho menos el futuro real, cuando éste último llegue y la persona se percate de él, ya no será futuro puesto que ya pasó -lógico- y lo único que puede ser es pasado, exactamente igual que  lo que le sucede al burro amarrándole la zanahoria desde su cabeza o el perro que persigue su propia cola, en ambos casos nunca alcanzan su objetivo. Las nueve mil ciento noventa y dos millones seiscientos treinta y un mil setecientos setenta vibraciones del isótopo 133 del átomo de Cesio para hacer el “tic” (un segundo) y otras tantas iguales para hacer el “tac” (otro segundo) en los relojes atómicos, no son suficientes, no es cosa de precisión.

   El tiempo, demostrado científicamente, no es absoluto. Una manera de entender que realmente vivimos siempre en el pasado es la siguiente: cuando se observa la salida del Sol jamás podrá ser vista en tiempo real, esto es, en el momento presente ¿por qué? porque esa luz que genera el Sol tarda alrededor de 8 minutos en alcanzar la Tierra, para cuando una persona la ve ya pasó un lapso, en otras palabras, observamos la luz del Sol en su pasado -siempre- y no nos conviene acercarnos, tampoco alejarnos. Lo mismo sucede con todos los cuerpos de luz del universo -que la emitan o que la reflejen- que es posible observar, la estrella más cercana a la Tierra -después del Sol- se conoce como la estrella binaria Alfa Centauri que está a unos 4.3 años luz, lo que quiere decir que vemos lo que esta estrella era hace un poco más de 4 años, podemos ver su pasado pero nunca nos acercaremos a su presente, son tan inmensas las distancias estelares que aún siendo la constante de velocidad de la luz tan fantástica nunca, nunca podremos acercarla al presente, a menos que los humanos lleguen algún día a tal evolución y no se achicharren en el intento, quizá en una muy diferente vía.

   ¿Se observa el juego de la mente con el llamado presente? La mente humana siempre es lineal, el tiempo bajo esta concepción es también lineal, no podría ser de otra manera si viene de la mente. Un humano bastante adelantado y que se conoció como Krishnamurti decía -anotado en los libros que circulan de él- que la mente de los humanos no es otra cosa que memoria, programas del pasado que se van insertando en los depósitos biológicos del cerebro y que se van recirculando en el mismo lugar, dado que estos contenidos se van acumulando -la forma en como la memoria se llena- esto sólo puede hacerse a través del tiempo lineal por lo que esta memoria es en esencia, tiempo. Tiempo y memoria son lo mismo, uno no existe sin la otra. Es por eso que en el juego de la vida lo que un humano percibe es esa linealidad, la sucesión de los cambios que va observando y que llama tiempo. Por ello, todos los que abogan y hacen suyo el “vive el presente” no saben qué es lo que están diciendo y simplemente dicen lo que escuchan decir a los demás, al fin, fieles humanoides repetidores. En el fondo ni siquiera saben qué es vivir en el presente, lo ignoran pero lo recomiendan, costumbre local de esta especie.

   El presente no es capturar el momento, ya vimos que físicamente no es posible, más bien vivir y sentir ese huidizo estado se refiere a anular la mente, es la única manera de saltar la barrera de la magnitud del tiempo, invención mental del ego. La No Mente es el estado singular para estar en ese lugar en donde el tiempo no existe y donde realmente se puede vivir el aquí y ahora sin mediciones hacia atrás o hacia adelante, ni abajo o arriba, el verdadero presente, como indica su nombre, es el estar y ser ahí mismo.  La única manera conocida de llegar a esta separación de la ego-mente de la no-mente, es la que conozco y que los humanos llaman generalmente meditación, no es sentarse en la posición del loto e intentar no pensar en nada, cosa imposible para una mente del género humano, la meditación sucede cuando la atención es completa y el silencio es total, muchos humanos -aunque no todos- han tenido alguna vez esta experiencia fortuita aunque no lo sepan, son fragmentos de su vida que ni siquiera pueden explicar, hay otros, poquísimos, que conscientemente ingresan a ese estado y lo saben, reconocibles por su grandeza interna que los prejuicios humanos confunden para los demás pero no para todos.

   Krishnamurti lo dice muy claramente: “Siempre estamos mirando o sintiendo con una parte de los sentidos. Uno escucha alguna música, pero jamás la escucha realmente. Jamás estamos atentos a nada con la totalidad de nuestros sentidos. Cuando uno mira una montaña, debido a su majestuosidad, los sentidos de uno operan totalmente y, por ello, uno se olvida de sí mismo. Cuando uno mira el movimiento del mar, o el cielo con la luna naciente, cuando uno está íntegramente atento con la totalidad de sus sentidos, esa es la atención completa en que no hay un centro. Lo cual implica que la atención es el silencio total del cerebro, en el que ya no hay parloteo sino una completa quietud, un silencio absoluto de la mente y el cerebro. El silencio de la meditación es la operación de la totalidad del cerebro con todos los sentidos activos. Es la libertad lo que da origen al silencio total de la mente. Es solo una mente semejante, una mente-cerebro de esta naturaleza, la que está completamente silenciosa y quieta, no con la quietud generada por el esfuerzo, por la determinación, por el deseo, por el motivo. Esta quietud es la libertad propia del orden, del orden que es virtud, que es probidad en la conducta. Únicamente en ese silencio existe aquello que es innominable e intemporal. Eso es la meditación” y es ahí en donde el advenedizo presente existe, el único lugar en donde el tiempo se detiene. 



sábado, 5 de julio de 2014

Prejuicios 1_Un buen partido/Capítulo 7/Crónicas terrícolas por Kadok

“El matrimonio es la principal causa de divorcio”.
Groucho Marx

Todo fue conseguir su segundo y nuevo empleo, después de egresar de la universidad, lo que hizo cambiar radicalmente la perspectiva que tenía la mamá de su novia respecto a él. Y es que pasar de ser un empleado con un ingreso mínimo, que tomaba el autobús para ir a su trabajo -por no tener auto propio- para luego llegar a casa de la prometida en el nuevo automóvil -directo de la agencia y del año- asignado por la nueva y renombrada compañía en la que ingresó, era una diferencia de buen augurio -aparte del substancial incremento de sueldo-; el chico tenía futuro, además de su simpatía natural y contar con una sesera medianamente inteligente, el nuevo objeto con el nuevo empleo, parecía hacerlo más atractivo, como yerno, diríamos. Y sí que lo hizo, las nuevas formas en que era tratado eran evidentes, ahora había cierta deferencia y atenciones más acusadas que espontáneamente aparecieron, así, como de la nada, bueno, no enteramente de la nada, estaba el nuevo auto y la imagen que éste daba. El muchacho seguía siendo el mismo, el cambio era aparente y definitivamente material, sin embargo, ese tipo de cambios son quizá los que la gente ve con mayor facilidad, error, luego no digan que alguien los engaña.

   Es comprensible, las mamás (o papás) quieren lo mejor para sus hijas, un buen partido, pero ¿qué es un buen partido? Depende mucho de lo que cada quien piense, de las cargas que las mamás traigan en sus historias, de esas ideas enquistadas en su fuero interno, en suma, de cómo perciben el tema de acuerdo a cómo las educaron y por supuesto, de cómo les ha ido en la feria a cada quien.  Porque hay qué ver, a los miembros de la especie humana en general -contando a las mamás, claro- se les olvida lo que pensaban y hacían en edades tempranas y luego en su juventud y posterior madurez, ahora que son “adultos” hay algo que les impide recordar -como un oportuno borrado de bits en ciertos sectores de sus pistas mentales- que tuvieron los mismos sentimientos, las mismas dudas, temores, desafíos, rebeldías y preguntas que ahora sus hijos o hijas o sobrinas o lo que esté cercano y en esas edades, a su vez, viven. ¿Qué hace que los humanos olviden y por añadidura, separen su vida en diferentes cajones? ¡Mira cómo te vistes, pareces un adolescente, supéralo! -como si fuera un crimen o una cosa nefasta- ¡Eres un viejo raboverde! ¡ya no estás en edad de andar buscando amoríos! ¿y si el tipo -o tipa- no daña a un tercero? ¡qué!;  los que lo dicen y señalan arden en deseos de andar en esas, pero no, ellos son “maduros”, lo cierto que también bastante hipócritas. ¿Cuándo madurarás? Eso de la madurez es aplicado en estos casos como un enorme prejuicio, porque ¿quién es capaz de definir claramente que significa ser maduro? ¿es lo que dicen los psicólogos, lo que dice mi padre, lo que dice mi madre, lo que dice mi maestro o alguien más? ¿Existe la madurez absoluta? Por si no lo han notado, en la naturaleza los frutos maduran, se marchitan y luego se pudren ¿será la podredumbre el final perseguido? No creo que a nadie le guste que le llamen podrido: ¡mira a ese, es lo máximo! es un tipo bien maduro, madurísimo, tan maduro que está podrido, genial. Son esas mismas separaciones, bastante subjetivas y generalizadas, las que obstaculizan la comprensión de los “adultos” hacia las generaciones que empujan por detrás y entonces se crean profundas divisiones, luego el porqué los problemas en no saber “llegarles” a esos inmaduros, digo, a los que cronológicamente tienen menos experiencia.

   Señoras y señores humanos, no se confundan, permitan a sus hijas (o hijos) que creen sus propias experiencias, si no es así ¿de qué otra forma van a aprender? Acuérdense de ustedes mismos en esas situaciones, lo que hicieron por su educación ya quedó asentado en esas imberbes molleras, lo que siga no cambiará mucho su conducta, quizá puedan controlar o inclusive coartar su libre expresión, pero entonces, tarde o temprano se manifestarán las rencillas que quedaron ocultas (o a vistas ciertas) y la cosa se pondrá color caramelo y aún más obscura. En mis andanzas terráqueas he observado de todo, no hay nada que aminore más lo que un humano ve que el vestido y el maquillaje, y estos pueden tomar una cantidad de formas muy variadas, iniciando con una cuenta abultada en el banco, por ejemplo. No importa cómo fue que el galán se hizo de riquezas, el caso es que es rico y eso es lo que importa, puede ser un perfecto gañan pero viene de una familia “respetable” -y de mucho dinero-, no interesa que esa familia tenga un pasado infame, que haya mentido, robado, engañado y hecho lo que haya sido por obtener, como cualquier político lo hace, esa interesante fortuna, ¿y qué si traicionó, violó, mancilló, dañó,  mató o mandó matar -que para el caso es lo mismo- a contrincantes por la misma zanahoria, qué tiene de malo? Tiene dinero, es rico y pudiente, mi hija será feliz ¿que si de vez en cuando tienen problemillas? a todas las parejas les pasa ¿no?, total hay dinero para los mejores hospitales, diligentes y discretos, todo en el mismo lugar, las cirugías plásticas para resaltar atributos o para componer rostros golpeados, todo queda en casa, los asuntos arreglados, no problema. Eso sí, mi hija es importante y tiene lo que desea, una familia hermosa, una casa impresionante, vacaciones en la parte del mundo que elija, ropa magnífica de los mejores diseñadores, pertenece a las más alta sociedad, es feliz, enteramente feliz y dichosa. ¿Seguro? cualquiera diría (bueno, no cualquiera, alguien que se le mueva el hamster en el cerebro) que quienes piensen así han sido extraídos de un psiquiátrico sin haber tenido ningún avance, una buena parte de las sociedades humanas (¿un 98%? ¿me estaré quedando corto?) están claramente desquiciadas, lo malo, que no están conscientes de esa locura y creación mental desastrosa y fatal.

   Nadie se imagina a su abuelita “haciendo el amor” -copulando o teniendo sexo- ¿Cómo, mi abue en esas cosas? no, ella es decente ¡¿qué te pasa?! Lo cierto es que alguna vez tuvo que hacerlo, es por eso que los humanos están en este mundo, no hay otra manera -natural y biológicamente- y ahora, bueno pues, es que esta muy “madura” y eso ya no es para ella, sería inmaduro. El abuelo, la abuela, la mamá, el papá y todos los del género humano, llegaron así y el sexo no sólo es para engendrar ¿alguien se ha dado cuenta?. Pero a pesar de Freud y de muchos otros con diferentes enfoques que se han adentrado en estas cuestiones y nos han dado cierta luz, persiste en el fondo cierta tendencia en ver la relación sexual de manera, digamos, sucia o pecaminosa, más si eres viejo. Si no, ¿por qué se insiste en que las vírgenes -en ciertas religiones- deban de ser, precisamente eso, inmaculadas? ¿es el sexo sucio inclusive para el fin reproductivo? ¿Cómo es posible que la imagen de una virgen sea: virgen siempre virgen -entendiéndose como nunca penetrada (vaginalmente) por miembro viril ninguno u otro artefacto, manteniendo su himen incólume-? ¿Cómo la inoculó Dios? y lo que queda sin descifrar, ¿cómo nació el hijo de Dios manteniendo el canal de parto de su madre intacto y por lo tanto, el himen virginal igual? ¿por cesárea? Si el hijo de Dios se hizo hombre, como cuentan, ¿qué de malo hay que hubiese sido concebido y nacido naturalmente como cualquier ser humano? Este cuento, con los cánones y dogmas involucrados, ha dañado y enturbiado aún más la naturaleza sexual del género al completo, esa es la verdadera malicia, la que trata de parecer como malo lo que es simplemente natural, pero este asunto del himen inmaculado es sólo uno de los cientos de prejuicios o creencias, quizá de los más arraigados, con los que esta especie cuenta, sin meternos en el llamado pecado original, la culpa eterna de la desobediencia humana infringida por ellos mismos, el masoquismo existe como régimen existencial autoimpuesto, en eso no hay duda, lo increíble y por demás dañino es que se lo crean.

   Todos los humanos son iguales, no, no es cierto, todos los humanos son diferentes pero semejantes, suena mejor y es más certero. No entiendo porqué si todos los hombres son diferentes quieran parecer iguales. Es comprensible que haya arquetipos, en mi especie existe esto, pero de ahí a que pretendamos seguir vehementemente a alguno, como hacen los de la especie humana, nada que ver. Es lógico, esta especie aún está en su infancia, locos por el poder y el dinero, perdidos en sus creaciones mentales enfermas, aún les falta un largo trecho, por mi parte, seguiré observando que también me he encontrado con sorpresas muy alentadoras y algunas veces, increíbles.





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miércoles, 25 de junio de 2014

La Agenda oculta de los humanos/Capítulo 6/Crónicas terrícolas por Kadok

El hombre, cocido con limón, en su propio jugo y sin embargo ¡se mueve! Un ceviche autoinmune y paralizante.

Los humanos, por lo que he observado en algunos miles de años por estos confines, poseen una curiosidad innata o quizá podría decir, poseían, ya que esta particularidad se ha ido encasillando sólo en algunos, unos pocos proponen y millones disponen, o lo que es lo mismo, una pequeña parte piensa y la otra, mayoritaria y exponencialmente con respecto a aquella minúscula, es la que se deja llevar y navega zombie -he aquí la verdad de los zombies, ellos existen pero no como los representa la hollywoodiense perspectiva cinematográfica-, y sí, es una plaga y se transmite por contacto (principalmente por mordisco), y unos se comen a los otros y los que ya están infectados intentan por todos los medios infectar a todos alrededor, y ya todos zombies, viven más felices, más de acuerdo con una naturaleza bastante básica pero a la vez, más idiota y perturbada. Si quitamos las características de la superficie, las de sangre por doquier, babas continuas, un ojo mirando al sur y otro al oeste, el desaliño, la ropa gastada y roída, las caras grotescas (entre más descompuesta, mejor impacto de horror) y todo aquello que se fabrica y define a un zombie peliculero, encontraremos a los verdaderos zombies, y son más copiosos y comunes que lo que pensaría cualquier humano, es más, tantos así que  muchos, muchísimos se creen que no lo son y aunque razonan medianamente son los zombies que mejor representan a la zombiedad.

   Existe una tendencia generalizada que los humanos comunes transmiten a sus retoños desde, inclusive, antes de que nazcan, y es adiestrarlos concienzudamente a seguir los patrones que a su vez, a ellos le fueron implantados en lo más profundo de su psique. Estos esquemas, lejos de ser perfectos, están imbuidos de creencias y prejuicios, sólo por proceder de donde lo hacen, de la mente. Y la mente, poderosa herramienta subutilizada por la inmensa mayoría de los humanos, vive en una realidad creada por ella misma, una realidad que divide y da la impresión ilusoria de separación, de que cada humano está conformado en una individualidad alejado de todo lo que le rodea, incluyendo de sus propios congéneres. Ha habido otros tiempos en la historia de este hombre en donde esta división no existía o era mucho menor, estadios de un enorme progreso e integración con todo lo que existe, pero en estos días este enorme estado de frecuencia ha disminuido y sólo una pequeña parte de los que la desarrollan han seguido sobreviviendo, y gracias a ello, a esas mentes lúcidas que han entendido y por ahí deambulan en este mundo terrícola, la esperanza de que la masa crítica interhumana crezca es alentadora, lo estaremos observando, como ha sido antes.

   Como es costumbre y para entender mejor las situaciones de esta especie, me convierto o tomo la forma de un humano, puedo ser mujer, hombre o político, o cualquier entidad intermedia: mujer funcionando como hombre; hombre funcionando como mujer; hombre bi; mujer bi; político-común; político-honrado (esta nunca me sale bien, nadie me la cree en el mundo de la ilusión humana) o cualquier otra entidad en cualquier estadio cronológico. Me zambullo en la personalidad seleccionada y vivo sus actividades y peripecias; como transformo el punto de vista del observador me aprovecho de las leyes de los cuantos y obtengo de las infinitas posibilidades, resultados muy interesantes. A veces, para mis trabajos, me apoyo en ese humano, fonbòs, o como se llame, de gran ayuda pero en ocasiones no deja de enturbiar la observación, es humano y qué se la hace, frecuentemente contamina los asuntos y me hace trabajar de más, típico, aunque va aprendiendo. También dispongo de otros medios para el estudio de esta especie, mi biocomputadora central, aunque pequeña es potente, con sus ocho Brontobytes de memoria, sus novescientocincuenta Geopbytes de almacenamiento y su procesador de treinta y seis núcleos corriendo a un poco más de 36.8 GHz, estoy sobrado por el momento para procesar casi lo que sea, aunque me lo tomo tranquilo dada la infinitud del universo.

   Estudiar a estos Humanos no es sencillo, cierto que son animales de cierta forma evolucionados, pero su comportamiento generalmente no corresponde a lo que piensan, ni piensan frecuentemente lo que hacen. Responden a impulsos de su mente primaria y como tal, actúan, luego y posteriormente es claro que piensan con su mente consciente (no todos, por supuesto) pero regularmente una vez que el tepache fue regado, en otras palabras, se la pasan pidiendo perdón una vez dado el “tehuacanazo”, “usté disculpe”. Claro y como señalo, no siempre es así, la gran mayoría no llega a razonar ni a darse cuenta de su comportamiento errático. Por esta extraña dicotomía cerebro-emoción, los humanos regularmente se quedan en humanoides y pocos son los que desarrollan una verdadera humanidad y logran equilibrar su ego con su yo verdadero. Se avergüenzan de su parte física  animal y se proclaman como una especie privilegiada, toman los logros de una ínfima parte de ellos y se los cuelgan como suyos, no se percatan del juego y simplemente siguen sus miserables vidas. Estos comportamientos los hacen bastante domesticables, sólo es cuestión de identificar los resortes adecuados y ejercer la presión precisa, y ya está: da un buen circo (entretenimiento: tv, cine, recitales, creación de aspiracionales -marcas y personalidades-, entrona los deportes); hazles creer que son libres y autónomos dándoles un área de acción -siempre limitada-; desarrolla el concepto psicológicamente necesario de pertenencia a un grupo -nación, patria, religión establecida, club, partido politico y otras aberraciones-; dales creencias de alguien que los protege y ayuda en la ilusión de la vida y la muerte; manténlos en las medias verdades y en las verdades a medias; dales educación pero limitada, dirígela sólo a las actividades prácticas y tecnológicas, nunca permitas que un pueblo piense demasiado, capaz que redescubran quienes realmente son y se te salgan de control, entre más reine la ignorancia, mejor control de las masas; confúndelos y sobre todo, permite que gobierne el miedo en su subconsciente (y en su inconsciente), llena las pantallas de tv de comerciales de medicamentos, crearás la ilusión de la permanencia de la enfermedad -aunque la enfermedad no existe como tal-, promueve de vez en cuando la amenaza de las epidemias y que siempre se pueden convertir en pandemias letales, hazlo por medio de noticias en los telediarios, de películas en los cines, en internet, en la prensa, considera también los desastres naturales, el hombre siempre deberá estar en peligro, condición necesaria para mantenerlo en el temor, dócil y manejable, alejado de lo que importa, de su desarrollo individual y por ende, de su desarrollo como especie. Crea enemigos y bandos opositores, Dios y el Diablo, haz necesaria la fabricación de armas y fabrica guerras, permite la generación de pandillas y el crimen en tu barrio, en tu pueblo, en tu ciudad, todo esto además de generar economías locales (para los que dirigen), incrementa el miedo en la población y contribuye a justificar y perpetuar la pretendida defensa de los que gobiernan (y la verdad que son los mismos, el concepto es como aquel vendedor de cristales para ventanas que llega a un pueblo, antes contrata a los malandros que por la noche apedrean los ventanales de las casas, una forma muy común de creación de demanda, muy parecido, en su justa dimensión, a como se conforman las guerras y los enemigos contra la nación o las células criminales -robos, asesinatos, secuestros, balaceras en la vía pública, etc.- y que permiten -ante el ruego delirante de la población ya fastidida y atemorizada - la intervención salvadora-. El pueblo más civilizado es aquel en el que no existen los policías, ni los soldados, ni los políticos de profesión, ni los cobradores ¿para qué se necesitarían?

   Algunos miembros de la especie tienen diversas maneras para controlar, digamos que es una esclavitud contemporánea y que claramente, se ha ido refinando a través del tiempo. Pero lo más cautivante o difícil de explicar no son los métodos y sistemas de control de estos pocos, sino la forma en que todo ello es factible en los millones de seres que habitan el planeta. Y brotan más preguntas ¿por qué es difícil para los humanos comunes encarar su responsabilidad? ¿por qué tienen problema para darse cuenta de sus enormes potencialidades, de su verdadera grandeza? ¿por qué siempre intentan arreglar todo lo externo, lo de fuera, cuando las respuestas están dentro de cada uno? ¿qué les hace dejarse llevar por la ilusión de la mente y sólo por ella? ¿en qué sección del camino se perdieron? y ¿habrá manera de que se encuentren de nuevo?. Quizá haber obtenido la razón ha sido una maldición, pero esto sería una simple forma dualista de ver el asunto y lo cierto es que la respuesta a esta complejidad no está en el pensamiento, y por lo tanto, no en el mundo que la mente humana compone, las limitaciones son evidentes y los humanos siguen estando en la infancia de su progreso por estos tiempos, ya antes, mucho antes y como mencioné, han logrado enormes avances, existe esperanza de redención y prueba de ello son los signos que de vez en cuando se filtran para los que quieran ver, un humano alguna vez dijo algo así: “no te afanes en que los perros entiendan la verdad ni la des a los cerdos que sólo la pisotearán en su chiquero, capaz se vuelven y te despedacen”, las palabras se refieren a “lo santo” y a “las perlas”, ambos con el sentido de la verdad.

   Y es que los de esta especie en general son bastante obstinados y prefieren seguir viviendo en esas pequeñas jaulas que se fabrican ellos mismos. Es extraño que alguno de ellos se muestre en su esencia, permanecen asidos a lo que conocen y lo nuevo les aterra. O posiblemente sea su afán de continuar en su cómodo sillón y dejarse llevar por las decisiones de otros, pensar cuesta y pensar diferente o dudar no es negocio. Todo aquel que se aleje de la media es quemado, torturado, difamado, vilipendiado, juzgado como hostil, enviado al ostracismo y otras veces, ejecutado de muy diversas maneras. Aunque los mayores avances humanos reales, en todos los campos, han sido ideados precisamente por estas personas que se han atrevido a manifestar sus propios y muy diferentes conceptos a los que previamente se habían establecido. Curiosa especie que se opone a los cambios naturales y en muchas ocasiones, necesarios. Por ello los humanos crean sistemas, como los políticos por ejemplo, o los religiosos o los empresariales, o los nacionales, esas entidades morales que llegan a tener vida propia y mucho más poder que un humano o varios juntos y que finalmente no importa que esa creación se vuelva contra su creador, como le sucedió al Dr. Frankenstein de Marie Shelley. Pero nada es para siempre y la ley natural dicta que todo lo que inicia, alguna vez termina: “remember” la Grecia, la Roma, el Egipto, los Shogunes, los Mexicas y muchos otros, incluyendo a los más antiguos. Lo de “The Alamo”, respecto a sus “héroes”, no es más que una mentirilla histórica no tan piadosa sino más bien perfectamente deliberada pero lo de la desmitificación no se da tan fácilmente en la especie, por no decir que nunca.

   La gente, en su afán cotidiano, se muestra con la imagen que se ha creado de sí misma, responde generalmente de manera automática, a como lo hace el cuerpo  con respecto al sistema nervioso periférico, en donde no es necesario estar consciente para que en el humano funcionen sus sistemas vitales, como la respiración, la digestión, la circulación de la sangre o el impulso del corazón (como el caso reciente de Michael Schumacher); si bien todas las funciones del cuerpo pueden ser controladas por el cerebro de manera consciente, esto no es frecuente, la mente primaria se dedica a ello y se encarga muy eficientemente de que todo opere maravillosamente. Las personas abusan de esa mente primaria, la que está por debajo del umbral de la consciencia y aún más allá del subconsciente (al que es posible acceder), entre un noventa y cinco y noventa y ocho por ciento del accionar y del comportamiento habitual de una persona es llevado a cabo por esa parte inconsciente (a la que no es posible acceder fácilmente), por ejemplo, cuando un humano habla -su lengua nativa-, nunca requiere pensar cómo lo hace, simplemente habla, las palabras -su significado- y las articulaciones musculares necesarias para producir el sonido están firmemente arraigadas en su interior y éstas se producen espontáneamente, sin esfuerzo. Cuando una persona es incitada por un peligro jamás piensa en qué cara poner o qué músculos hay que contraer o distender para mostrar enojo, rabia, molestia, o un simple enfado, si es necesario correr o estarse quieto, la mejor acción a tomar es la instintiva, sin duda, el programa humano natural más simple es la supervivencia y es bueno que se cuente con él. En el mundo de hoy, muchas de estas amenazas para los humanos no son como lo eran, sin embargo, los programas inconscientes ahí están.

   La especie, casi en su totalidad, vive en un sueño y se reafirma por lo que cada humano ve, oye, huele, gusta y siente al tacto, inmerso en sus sentidos básicos que su cerebro procesa, configura su propio mundo. No se da cuenta que tiene enormes limitaciones de percepción, tanto por sus sentidos como por la manera en que el cerebro funciona y que le hace crear y creer el mundo en el que se desenvuelve, los hermanos Wachowski no están alejados de la verdad, la especie ha estado en la Matrix desde el inicio. Y es más o menos lo que sucede, con algunas diferencias. Luego entonces, cada persona vive lo que cree que vive, su propio programa, pero ¿quién crea ese programa?, aunque inconcebible y he aquí una de las diferencias con el guión de los Wachowski, el algoritmo tiene dos co-creadores que comparten una sola entidad, uno de ellos, es la mente de la persona que llamamos ego, el otro creador que trabaja en conjunto pero en otra frecuencia es la mente primaria que llamamos inconsciente, igual contenida en el mismo humano. Ambos, ego e inconsciente no están suscritos separadamente sino que forman parte a su vez de un programa mayor o supraprograma que une a todas las entidades -lo que conocemos como vida, incluyendo a los humanos y a mi y a toda la materia, la que podemos observar y la que no- y a su vez lo enlaza con el TODO, éste último, que comprende todo lo conocido y lo no conocido, la llenura -siempre ficticia- y el vacío, la nada y que es infinito, es en donde residimos y nos recreamos (claro, me estoy incluyendo). Cada humano, por naturaleza, es libre de crear su entorno, su propio programa, pero lo ha olvidado y se ha dejado llevar por la soberbia del ego, lo que los sentidos humanos cuentan y que parece real, no lo es en absoluto. Algunos están en el camino de descubrirlo, unos pocos lo han hecho ya, pero la gran mayoría, sigue extraviada.

   Ya lo dijo Albert, ese humano bastante inteligente y a la vez, sabio: “Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro”. Para ser de su misma especie, su pensamiento critico estaba muy avanzado y eso es lo que hace falta en la especie, como un inicio para la verdadera redención y la continuación del real progreso humano. Es justo decir que el estado actual de consciencia de la especie, de manera general, no es muy alentador. Las frecuencias bajas dominan a la mayoría de la población y el ego se aferra a la Matrix, la única manera de extender la masa crítica hacia un mayor grado de frecuencia es la intención de la voluntad individual, en donde cada persona se vuelque hacia su interior y descubra el poder que ahí tiene, el estado de la no mente. ¿Cuánto tiempo durará este proceso?, nadie lo sabe, quizá y como el tiempo y el espacio son también creaciones mentales, la pregunta correcta sería ¿La especie logrará desarrollarse finalmente? Ya ha tenido sus intentos y ha logrado llegar a estados de consciencia de altas frecuencias pero no ha dominado la ley del Ritmo y ha tenido que volver a comenzar, probablemente como parte del camino, a mi y a mi pueblo nos tomó algunos eones llegar a este estado muy intermedio aún, aunque igualmente, seguimos en la brecha. He visto a otras especies, altamente desarrolladas, caer estrepitosamente al tomar senderos que transgredían las leyes del TODO, se esfuman como en una gigante roja para luego  convertirse en bajísimas frecuencias de materia de densidades inimaginables, lo cierto es que alguna vez tendrán otra oportunidad aunque pasarán cientos de eones para que ello ocurra.

   Los humanos son muy curiosos en su vida cotidiana, dentro de sus creaciones mentales. Su intuición la tienen bastante deteriorada, mienten con mucha facilidad y sus incongruencias arriban a extremos risibles, mantener la imagen -una buena imagen, según ellos- hacia los demás es una de sus actividades favoritas y hacen lo imposible por sostener su rol dentro del conjunto en el que viven. Lo material prevalece contra cualquier otro concepto y están muy dispuestos a sacrificar la substancia por la ilusión de seguridad. Creen en el sufrimiento y de esta forma lo viven con intensidad, no admiten, bajo ningún concepto, que lo que llegan a conseguir tenga que ser porque se lo merecen sino porque trabajaron arduamente para obtenerlo. Contenido dentro de ellos, está un sentimiento de culpa perenne, cultivado durante siglos, son sus propios jueces más feroces y a la vez juzgan a todos y a todo lo que les rodea, como quien dice: “no dejan títere con cabeza”, no se dan cuenta que ellos mismos son títeres de alguien más y que igualmente son así juzgados, la sentencia milenaria que dice: “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? al parecer ha tenido poco efecto. Olvidan con frecuencia o mejor dicho, no lo saben, quiénes son realmente. Creen que sus problemas siempre están fuera de ellos y los que están equivocados y tienen que cambiar son los demás, insistentemente llevan a cabo acciones para intentar cambiar a los otros, fútiles esfuerzos, el cambio siempre viene de dentro de cada uno y no de fuera, pero desdeñan la ley y a veces se ufanan por el cambio que provocaron en alguien cuando en el fondo, no hubo tal y es sólo apariencia. Tienen una creencia en el amor totalmente distorsionada, confunden la atracción biológica natural con él; el amor nunca es dependencia en el otro y sin embargo, es lo que usualmente sucede. El humano busca el amor -o lo que cree que es- afanosamente, pretende que se lo brinden, intenta conseguir que lo quieran, que lo amen, y en esta dramática persecución pone su esfuerzo y su empeño, pero no funciona así, se encubre en sus deseos y no se da cuenta que primero tiene que dar, el amor se otorga, sale del interior de cada quien, es espontáneo y no persigue conseguir algo a cambio o dañar al otro, si existe verdadera correspondencia, muy bien, si  no, la persona puede continuar brindando su amor, principalmente hacia él mismo. Con el sentido de pertenencia pasa algo similar, los humanos tienen un fuerte sentimiento en ser aceptados por los demás -regularmente en sus entornos inmediatos- y harán lo necesario para conseguir este fin. Dejarán de ser ellos mismos e intentarán vestirse a la moda de su grupo al que quieran pertenecer o se sientan identificados, sus pensamientos, posiciones e ideas serán las del grupo -que puede ser tan pequeño como una pandilla o tan grande como una nación o una empresa o una religión organizada u otro- en menoscabo de sus propios razonamientos y la negación de su individualidad. El precio, por conseguir esta falsa seguridad en la pertenencia, trastorna la psique de la persona, lo conduce a comportamientos que jamás llevaría a cabo solo, dirá, actuará y se moverá erráticamente, alejado de su esencia natural. La presión del grupo, del tamaño que sea, pierde a la persona y más que fomentar la unión entre las entidades individuales -su conexión verdadera- la divide, al fin de cuentas, sólo hay un grupo mayor, el humano y esto, por el momento, únicamente, concierne a la Tierra.

   Los individuos de la especie, manejan al menos dos agendas, entendiéndose esto como el comportamiento que realizan en sus actividades cotidianas y en su devenir existencial. Por un lado, existe la imagen que se fabrican y que exponen en sus relaciones regulares con los otros, es la parte consciente; un miembro de la especie comentó alguna vez que el humano se conforma o se conoce por sus relaciones con los demás, es ahí en donde se manifiesta como la entidad que es, aunque ésta es sólo una cara y comúnmente es imaginaria. Por el otro lado, nos encontramos con la verdadera esencia de la persona, lo que es realmente y que escasamente manifiesta de manera franca y abierta, generalmente permanece vedada al ojo más avezado. Ésta última, es la agenda oculta, la que queda en los confines internos de cada persona y que se expresa en ocasiones en formas insospechadas, domina el comportamiento de cada uno, como lo dije antes. Ambas agendas perviven en el cajón de la sociedad, con sus leyes oprimiendo la individualidad en aras de la colectividad, llámese democracia, comunismo, socialismo o cualquier sistema o subsistema -incluyendo el anarquismo- dentro de ellos y que por su naturaleza son artificiales. Los problemas que se suscitan por la contención social ejercen una enorme presión en el individuo, la especie, dentro de esta ilusión, continúa en ella y trata de resolver los inconvenientes de la misma forma, con el pensamiento que es cíclico, y sí, resuelve algunos pero crea otros. Y esto no se acaba, no han bastado diez mil años.



¿Quién es el infiel o el apóstata?

1.El cristiano que lo señala
2.El musulmán que lo proclama
3.El cristiano ortodoxo
4.El judío internacional
5.Calvino/Lutero
6.Joseph Smith
7.Todas las anteriores
8.Ninguna de las anteriores   



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martes, 15 de abril de 2014

Breves del mundo/(EH/Press) Caza Ruso

Nota:
El primer párrafo (antes de la línea divisoria) se publicó tal cual en noticias yahoo en la fecha que indica.


"Caza ruso pasa cerca de barco militar de EEUU
Associated Press | Associated Press – lun, 14 abr 2014"


"WASHINGTON (AP) — Un avión de combate ruso realizó el sábado múltiples pasadas a corta distancia de un barco de guerra estadounidense en el Mar Muerto durante más de 90 minutos, en medio de un aumento de las tensiones en la región, reveló el lunes un alto funcionario de la armada de Estados Unidos".

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El barco de guerra estadounidense navegó por el río Jordán desde el mar de Galilea en donde se encontraba en acciones de aprovisionamiento. El gobierno israelí apoya las iniciativas en la región para descontaminar el río Jordán que según fuentes sanitarias, representa un riesgo de enfermedad para aquellas personas que tengan contacto con sus aguas.

El río actualmente está contaminado cuatro veces por encima del nivel recomendado para un bañista por lo que las autoridades de salud han colocado avisos para advertir a la población sobre este peligro. Aunque los bautismos en este emblemático río no han sido prohibidos, se ha solicitado de manera enfática a todos los creyentes, evitarlos y utilizar para ello agua potable de la red local.

En este ambiente de tensión, el barco estadounidense tuvo algunos problemas en la navegación por el río ya que en algunos tramos su profundidad sólo alcanza los 1.5 m (3.5 m es lo más profundo). La anchura también fue problemática, sobre todo en aquellos lugares donde no pasa de los 27 m, pero gracias al apoyo de la logística de tierra, estos inconvenientes fueron solventados satisfactoriamente y el buque alcanzó el mar Muerto a las 07:25 de este sábado.

Una pequeña fragata, también de origen ruso, se ha mantenido muy cerca del barco estadounidense. Fuentes extraoficiales han dicho que los rusos filman las operaciones estadounidenses para aprender las técnicas que son utilizadas para a su vez trasladar estas innovaciones al programa de limpieza ruso-ucraniano del mar de Azov y de los ríos que desembocan en él. Los rusos están interesados en conocer los procedimientos que hicieron posible que un barco de las dimensiones del estadounidense llegara a ese mar interior.

Los rusos intentan descubrir las maniobras de la marina estadounidense para navegar en lugares estrechos y de poca profundidad, como en este caso lo han hecho los norteamericanos. Será clave para su programa en el mar de Azov y particularmente en el estrecho de Kerch, que aunque sus dimensiones son algo mayores (de 4.5 a 15 km de anchura y unos 18 m de profundidad) que el Jordán, nunca está de más incorporar nuevas técnicas e incrementar la seguridad.

Un portavoz de Washington indicó que su país no está conforme con la observación cercana de los rusos, ni por parte de la fragata ni del avión, ya que además de distraer a sus muchachos, los ex soviéticos invaden territorio estadounidense pero sobre todo, porque esta misión pacífica es clasificada como secreto de estado. Adicionalmente comentó que ya se prepara la protesta y documentación formal ante las instancias de la Haya, la ONU, la OTAN y el FMI.

Otro incidente que se añade a las ya de por sí inflamadas tensiones entre Washington y Moscú.



(EH/Press)