El Drama: emigración de mexicanos a los EEUU
¿Un tácito acuerdo entre países?
Como símbolo de alimento mesoamericano el tamal (tamalli) renueva la condición del mexicano actual desde sus raíces precolombinas, pero como todo país, es uno de los muchos fundamentos de identificación con que cuenta.
La imagen viene representada por la mujer indígena que obtiene los granos de la mazorca, alimento centenario, la molienda luego y el nixtamalizado para obtener la masa, con la que posteriormente embarra con sus manos las hojas del maíz, cocidas después obteniendo los tamales, acompañados con atole de arroz, que ofrecerá a su familia. Al menos a su hijo, pero no al padre y esposo ausente.
Esta imagen real, vista en televisión en la serie México Nuevo Siglo, en uno de sus programas del 2004 trasmitido recientemente, nos señala y nos recuerda el drama en el que viven millones de mexicanos que por necesidad de encontrar (lo que no encuentran en su tierra) una fuente de subsistencia y de trabajo, incursionan y emigran a los EEUU, nos proporciona otro símbolo dentro de la mixtura de este país de contrastes: “El espalda mojada”.
Familias destruidas.
Pueblos desiertos de hombres, donde el matriarcado funge como la estructura de respuesta ante la vida y la necesidad, es una de las consecuencias más evidentes. Desde el norte hasta el sur, pequeñas comunidades recienten la ausencia de manos, los campos yermos e improductivos; la incapacidad del gobierno para fomentar programas de desarrollo social y económico eficientes, como medidas para retener la fuerza laboral, es clara.
Una historia de amor y odio.
Las relaciones entre México y los EEUU nunca han sido fáciles, la emigración de mexicanos inició en el momento mismo del movimiento de fronteras en el siglo XIX, cuando los Estados Unidos se hicieron con los vastos territorios del norte de México, quedando ahí población de raíz mexicana. Después el desarrollo del ferrocarril en las nuevas tierras estadounidenses, así como la agricultura, atrajeron a otros miles de trabajadores mexicanos. La inestabilidad económica y social de los últimos años del siglo XIX y principios del XX en México, provocaron oleadas de emigración, asociadas a necesidades de mano de obra en los EEUU. Tan solo el contraste apabullante entre las economías de estos países nos explica, en parte, la atracción que ejercen los EEUU como destino de trabajo. El PIB per cápita de los EEUU en el año 2008 fue de $47,422 Dlls.US mientras que el de México fue de $10,200 dlls.US, de acuerdo al FMI.
La venganza de Moctezuma.
La Oficina del Censo de los EEUU nos dice que hay 31.7 millones de hispanos en su país, que representan el 11.7% de su población total. Aproximadamente 20 millones son de origen mexicano, 6 millones son indocumentados. La ciudad de Los Ángeles concentra la mayor cantidad de mexicanos después de la ciudad de México.
Datos Negros y Remesas.
Se calcula en promedio que muere una persona al día en el intento de cruzar hacia los EEUU en forma clandestina. De enero a julio del 2009 se han reportado 306 muertes de migrantes, la Patrulla Fronteriza declara incremento de casos en zonas de Texas y Arizona.
El segundo ingreso del país, después de los petroleros, lo son las remesas o envíos de dinero que realizan los trabajadores mexicanos desde los EEUU, en el 2007 ascendieron a $21,939 millones de dólares.
Pareciera que ambos gobiernos convienen: hacer como que se hace y dejar las cosas como están, uno recibe la mano de obra barata que requiere y el otro los ingresos por remesas que tan bien le hacen, un puro trato económico. °
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