sábado, 5 de julio de 2014

Prejuicios 1_Un buen partido/Capítulo 7/Crónicas terrícolas por Kadok

“El matrimonio es la principal causa de divorcio”.
Groucho Marx

Todo fue conseguir su segundo y nuevo empleo, después de egresar de la universidad, lo que hizo cambiar radicalmente la perspectiva que tenía la mamá de su novia respecto a él. Y es que pasar de ser un empleado con un ingreso mínimo, que tomaba el autobús para ir a su trabajo -por no tener auto propio- para luego llegar a casa de la prometida en el nuevo automóvil -directo de la agencia y del año- asignado por la nueva y renombrada compañía en la que ingresó, era una diferencia de buen augurio -aparte del substancial incremento de sueldo-; el chico tenía futuro, además de su simpatía natural y contar con una sesera medianamente inteligente, el nuevo objeto con el nuevo empleo, parecía hacerlo más atractivo, como yerno, diríamos. Y sí que lo hizo, las nuevas formas en que era tratado eran evidentes, ahora había cierta deferencia y atenciones más acusadas que espontáneamente aparecieron, así, como de la nada, bueno, no enteramente de la nada, estaba el nuevo auto y la imagen que éste daba. El muchacho seguía siendo el mismo, el cambio era aparente y definitivamente material, sin embargo, ese tipo de cambios son quizá los que la gente ve con mayor facilidad, error, luego no digan que alguien los engaña.

   Es comprensible, las mamás (o papás) quieren lo mejor para sus hijas, un buen partido, pero ¿qué es un buen partido? Depende mucho de lo que cada quien piense, de las cargas que las mamás traigan en sus historias, de esas ideas enquistadas en su fuero interno, en suma, de cómo perciben el tema de acuerdo a cómo las educaron y por supuesto, de cómo les ha ido en la feria a cada quien.  Porque hay qué ver, a los miembros de la especie humana en general -contando a las mamás, claro- se les olvida lo que pensaban y hacían en edades tempranas y luego en su juventud y posterior madurez, ahora que son “adultos” hay algo que les impide recordar -como un oportuno borrado de bits en ciertos sectores de sus pistas mentales- que tuvieron los mismos sentimientos, las mismas dudas, temores, desafíos, rebeldías y preguntas que ahora sus hijos o hijas o sobrinas o lo que esté cercano y en esas edades, a su vez, viven. ¿Qué hace que los humanos olviden y por añadidura, separen su vida en diferentes cajones? ¡Mira cómo te vistes, pareces un adolescente, supéralo! -como si fuera un crimen o una cosa nefasta- ¡Eres un viejo raboverde! ¡ya no estás en edad de andar buscando amoríos! ¿y si el tipo -o tipa- no daña a un tercero? ¡qué!;  los que lo dicen y señalan arden en deseos de andar en esas, pero no, ellos son “maduros”, lo cierto que también bastante hipócritas. ¿Cuándo madurarás? Eso de la madurez es aplicado en estos casos como un enorme prejuicio, porque ¿quién es capaz de definir claramente que significa ser maduro? ¿es lo que dicen los psicólogos, lo que dice mi padre, lo que dice mi madre, lo que dice mi maestro o alguien más? ¿Existe la madurez absoluta? Por si no lo han notado, en la naturaleza los frutos maduran, se marchitan y luego se pudren ¿será la podredumbre el final perseguido? No creo que a nadie le guste que le llamen podrido: ¡mira a ese, es lo máximo! es un tipo bien maduro, madurísimo, tan maduro que está podrido, genial. Son esas mismas separaciones, bastante subjetivas y generalizadas, las que obstaculizan la comprensión de los “adultos” hacia las generaciones que empujan por detrás y entonces se crean profundas divisiones, luego el porqué los problemas en no saber “llegarles” a esos inmaduros, digo, a los que cronológicamente tienen menos experiencia.

   Señoras y señores humanos, no se confundan, permitan a sus hijas (o hijos) que creen sus propias experiencias, si no es así ¿de qué otra forma van a aprender? Acuérdense de ustedes mismos en esas situaciones, lo que hicieron por su educación ya quedó asentado en esas imberbes molleras, lo que siga no cambiará mucho su conducta, quizá puedan controlar o inclusive coartar su libre expresión, pero entonces, tarde o temprano se manifestarán las rencillas que quedaron ocultas (o a vistas ciertas) y la cosa se pondrá color caramelo y aún más obscura. En mis andanzas terráqueas he observado de todo, no hay nada que aminore más lo que un humano ve que el vestido y el maquillaje, y estos pueden tomar una cantidad de formas muy variadas, iniciando con una cuenta abultada en el banco, por ejemplo. No importa cómo fue que el galán se hizo de riquezas, el caso es que es rico y eso es lo que importa, puede ser un perfecto gañan pero viene de una familia “respetable” -y de mucho dinero-, no interesa que esa familia tenga un pasado infame, que haya mentido, robado, engañado y hecho lo que haya sido por obtener, como cualquier político lo hace, esa interesante fortuna, ¿y qué si traicionó, violó, mancilló, dañó,  mató o mandó matar -que para el caso es lo mismo- a contrincantes por la misma zanahoria, qué tiene de malo? Tiene dinero, es rico y pudiente, mi hija será feliz ¿que si de vez en cuando tienen problemillas? a todas las parejas les pasa ¿no?, total hay dinero para los mejores hospitales, diligentes y discretos, todo en el mismo lugar, las cirugías plásticas para resaltar atributos o para componer rostros golpeados, todo queda en casa, los asuntos arreglados, no problema. Eso sí, mi hija es importante y tiene lo que desea, una familia hermosa, una casa impresionante, vacaciones en la parte del mundo que elija, ropa magnífica de los mejores diseñadores, pertenece a las más alta sociedad, es feliz, enteramente feliz y dichosa. ¿Seguro? cualquiera diría (bueno, no cualquiera, alguien que se le mueva el hamster en el cerebro) que quienes piensen así han sido extraídos de un psiquiátrico sin haber tenido ningún avance, una buena parte de las sociedades humanas (¿un 98%? ¿me estaré quedando corto?) están claramente desquiciadas, lo malo, que no están conscientes de esa locura y creación mental desastrosa y fatal.

   Nadie se imagina a su abuelita “haciendo el amor” -copulando o teniendo sexo- ¿Cómo, mi abue en esas cosas? no, ella es decente ¡¿qué te pasa?! Lo cierto es que alguna vez tuvo que hacerlo, es por eso que los humanos están en este mundo, no hay otra manera -natural y biológicamente- y ahora, bueno pues, es que esta muy “madura” y eso ya no es para ella, sería inmaduro. El abuelo, la abuela, la mamá, el papá y todos los del género humano, llegaron así y el sexo no sólo es para engendrar ¿alguien se ha dado cuenta?. Pero a pesar de Freud y de muchos otros con diferentes enfoques que se han adentrado en estas cuestiones y nos han dado cierta luz, persiste en el fondo cierta tendencia en ver la relación sexual de manera, digamos, sucia o pecaminosa, más si eres viejo. Si no, ¿por qué se insiste en que las vírgenes -en ciertas religiones- deban de ser, precisamente eso, inmaculadas? ¿es el sexo sucio inclusive para el fin reproductivo? ¿Cómo es posible que la imagen de una virgen sea: virgen siempre virgen -entendiéndose como nunca penetrada (vaginalmente) por miembro viril ninguno u otro artefacto, manteniendo su himen incólume-? ¿Cómo la inoculó Dios? y lo que queda sin descifrar, ¿cómo nació el hijo de Dios manteniendo el canal de parto de su madre intacto y por lo tanto, el himen virginal igual? ¿por cesárea? Si el hijo de Dios se hizo hombre, como cuentan, ¿qué de malo hay que hubiese sido concebido y nacido naturalmente como cualquier ser humano? Este cuento, con los cánones y dogmas involucrados, ha dañado y enturbiado aún más la naturaleza sexual del género al completo, esa es la verdadera malicia, la que trata de parecer como malo lo que es simplemente natural, pero este asunto del himen inmaculado es sólo uno de los cientos de prejuicios o creencias, quizá de los más arraigados, con los que esta especie cuenta, sin meternos en el llamado pecado original, la culpa eterna de la desobediencia humana infringida por ellos mismos, el masoquismo existe como régimen existencial autoimpuesto, en eso no hay duda, lo increíble y por demás dañino es que se lo crean.

   Todos los humanos son iguales, no, no es cierto, todos los humanos son diferentes pero semejantes, suena mejor y es más certero. No entiendo porqué si todos los hombres son diferentes quieran parecer iguales. Es comprensible que haya arquetipos, en mi especie existe esto, pero de ahí a que pretendamos seguir vehementemente a alguno, como hacen los de la especie humana, nada que ver. Es lógico, esta especie aún está en su infancia, locos por el poder y el dinero, perdidos en sus creaciones mentales enfermas, aún les falta un largo trecho, por mi parte, seguiré observando que también me he encontrado con sorpresas muy alentadoras y algunas veces, increíbles.





-0-

miércoles, 25 de junio de 2014

La Agenda oculta de los humanos/Capítulo 6/Crónicas terrícolas por Kadok

El hombre, cocido con limón, en su propio jugo y sin embargo ¡se mueve! Un ceviche autoinmune y paralizante.

Los humanos, por lo que he observado en algunos miles de años por estos confines, poseen una curiosidad innata o quizá podría decir, poseían, ya que esta particularidad se ha ido encasillando sólo en algunos, unos pocos proponen y millones disponen, o lo que es lo mismo, una pequeña parte piensa y la otra, mayoritaria y exponencialmente con respecto a aquella minúscula, es la que se deja llevar y navega zombie -he aquí la verdad de los zombies, ellos existen pero no como los representa la hollywoodiense perspectiva cinematográfica-, y sí, es una plaga y se transmite por contacto (principalmente por mordisco), y unos se comen a los otros y los que ya están infectados intentan por todos los medios infectar a todos alrededor, y ya todos zombies, viven más felices, más de acuerdo con una naturaleza bastante básica pero a la vez, más idiota y perturbada. Si quitamos las características de la superficie, las de sangre por doquier, babas continuas, un ojo mirando al sur y otro al oeste, el desaliño, la ropa gastada y roída, las caras grotescas (entre más descompuesta, mejor impacto de horror) y todo aquello que se fabrica y define a un zombie peliculero, encontraremos a los verdaderos zombies, y son más copiosos y comunes que lo que pensaría cualquier humano, es más, tantos así que  muchos, muchísimos se creen que no lo son y aunque razonan medianamente son los zombies que mejor representan a la zombiedad.

   Existe una tendencia generalizada que los humanos comunes transmiten a sus retoños desde, inclusive, antes de que nazcan, y es adiestrarlos concienzudamente a seguir los patrones que a su vez, a ellos le fueron implantados en lo más profundo de su psique. Estos esquemas, lejos de ser perfectos, están imbuidos de creencias y prejuicios, sólo por proceder de donde lo hacen, de la mente. Y la mente, poderosa herramienta subutilizada por la inmensa mayoría de los humanos, vive en una realidad creada por ella misma, una realidad que divide y da la impresión ilusoria de separación, de que cada humano está conformado en una individualidad alejado de todo lo que le rodea, incluyendo de sus propios congéneres. Ha habido otros tiempos en la historia de este hombre en donde esta división no existía o era mucho menor, estadios de un enorme progreso e integración con todo lo que existe, pero en estos días este enorme estado de frecuencia ha disminuido y sólo una pequeña parte de los que la desarrollan han seguido sobreviviendo, y gracias a ello, a esas mentes lúcidas que han entendido y por ahí deambulan en este mundo terrícola, la esperanza de que la masa crítica interhumana crezca es alentadora, lo estaremos observando, como ha sido antes.

   Como es costumbre y para entender mejor las situaciones de esta especie, me convierto o tomo la forma de un humano, puedo ser mujer, hombre o político, o cualquier entidad intermedia: mujer funcionando como hombre; hombre funcionando como mujer; hombre bi; mujer bi; político-común; político-honrado (esta nunca me sale bien, nadie me la cree en el mundo de la ilusión humana) o cualquier otra entidad en cualquier estadio cronológico. Me zambullo en la personalidad seleccionada y vivo sus actividades y peripecias; como transformo el punto de vista del observador me aprovecho de las leyes de los cuantos y obtengo de las infinitas posibilidades, resultados muy interesantes. A veces, para mis trabajos, me apoyo en ese humano, fonbòs, o como se llame, de gran ayuda pero en ocasiones no deja de enturbiar la observación, es humano y qué se la hace, frecuentemente contamina los asuntos y me hace trabajar de más, típico, aunque va aprendiendo. También dispongo de otros medios para el estudio de esta especie, mi biocomputadora central, aunque pequeña es potente, con sus ocho Brontobytes de memoria, sus novescientocincuenta Geopbytes de almacenamiento y su procesador de treinta y seis núcleos corriendo a un poco más de 36.8 GHz, estoy sobrado por el momento para procesar casi lo que sea, aunque me lo tomo tranquilo dada la infinitud del universo.

   Estudiar a estos Humanos no es sencillo, cierto que son animales de cierta forma evolucionados, pero su comportamiento generalmente no corresponde a lo que piensan, ni piensan frecuentemente lo que hacen. Responden a impulsos de su mente primaria y como tal, actúan, luego y posteriormente es claro que piensan con su mente consciente (no todos, por supuesto) pero regularmente una vez que el tepache fue regado, en otras palabras, se la pasan pidiendo perdón una vez dado el “tehuacanazo”, “usté disculpe”. Claro y como señalo, no siempre es así, la gran mayoría no llega a razonar ni a darse cuenta de su comportamiento errático. Por esta extraña dicotomía cerebro-emoción, los humanos regularmente se quedan en humanoides y pocos son los que desarrollan una verdadera humanidad y logran equilibrar su ego con su yo verdadero. Se avergüenzan de su parte física  animal y se proclaman como una especie privilegiada, toman los logros de una ínfima parte de ellos y se los cuelgan como suyos, no se percatan del juego y simplemente siguen sus miserables vidas. Estos comportamientos los hacen bastante domesticables, sólo es cuestión de identificar los resortes adecuados y ejercer la presión precisa, y ya está: da un buen circo (entretenimiento: tv, cine, recitales, creación de aspiracionales -marcas y personalidades-, entrona los deportes); hazles creer que son libres y autónomos dándoles un área de acción -siempre limitada-; desarrolla el concepto psicológicamente necesario de pertenencia a un grupo -nación, patria, religión establecida, club, partido politico y otras aberraciones-; dales creencias de alguien que los protege y ayuda en la ilusión de la vida y la muerte; manténlos en las medias verdades y en las verdades a medias; dales educación pero limitada, dirígela sólo a las actividades prácticas y tecnológicas, nunca permitas que un pueblo piense demasiado, capaz que redescubran quienes realmente son y se te salgan de control, entre más reine la ignorancia, mejor control de las masas; confúndelos y sobre todo, permite que gobierne el miedo en su subconsciente (y en su inconsciente), llena las pantallas de tv de comerciales de medicamentos, crearás la ilusión de la permanencia de la enfermedad -aunque la enfermedad no existe como tal-, promueve de vez en cuando la amenaza de las epidemias y que siempre se pueden convertir en pandemias letales, hazlo por medio de noticias en los telediarios, de películas en los cines, en internet, en la prensa, considera también los desastres naturales, el hombre siempre deberá estar en peligro, condición necesaria para mantenerlo en el temor, dócil y manejable, alejado de lo que importa, de su desarrollo individual y por ende, de su desarrollo como especie. Crea enemigos y bandos opositores, Dios y el Diablo, haz necesaria la fabricación de armas y fabrica guerras, permite la generación de pandillas y el crimen en tu barrio, en tu pueblo, en tu ciudad, todo esto además de generar economías locales (para los que dirigen), incrementa el miedo en la población y contribuye a justificar y perpetuar la pretendida defensa de los que gobiernan (y la verdad que son los mismos, el concepto es como aquel vendedor de cristales para ventanas que llega a un pueblo, antes contrata a los malandros que por la noche apedrean los ventanales de las casas, una forma muy común de creación de demanda, muy parecido, en su justa dimensión, a como se conforman las guerras y los enemigos contra la nación o las células criminales -robos, asesinatos, secuestros, balaceras en la vía pública, etc.- y que permiten -ante el ruego delirante de la población ya fastidida y atemorizada - la intervención salvadora-. El pueblo más civilizado es aquel en el que no existen los policías, ni los soldados, ni los políticos de profesión, ni los cobradores ¿para qué se necesitarían?

   Algunos miembros de la especie tienen diversas maneras para controlar, digamos que es una esclavitud contemporánea y que claramente, se ha ido refinando a través del tiempo. Pero lo más cautivante o difícil de explicar no son los métodos y sistemas de control de estos pocos, sino la forma en que todo ello es factible en los millones de seres que habitan el planeta. Y brotan más preguntas ¿por qué es difícil para los humanos comunes encarar su responsabilidad? ¿por qué tienen problema para darse cuenta de sus enormes potencialidades, de su verdadera grandeza? ¿por qué siempre intentan arreglar todo lo externo, lo de fuera, cuando las respuestas están dentro de cada uno? ¿qué les hace dejarse llevar por la ilusión de la mente y sólo por ella? ¿en qué sección del camino se perdieron? y ¿habrá manera de que se encuentren de nuevo?. Quizá haber obtenido la razón ha sido una maldición, pero esto sería una simple forma dualista de ver el asunto y lo cierto es que la respuesta a esta complejidad no está en el pensamiento, y por lo tanto, no en el mundo que la mente humana compone, las limitaciones son evidentes y los humanos siguen estando en la infancia de su progreso por estos tiempos, ya antes, mucho antes y como mencioné, han logrado enormes avances, existe esperanza de redención y prueba de ello son los signos que de vez en cuando se filtran para los que quieran ver, un humano alguna vez dijo algo así: “no te afanes en que los perros entiendan la verdad ni la des a los cerdos que sólo la pisotearán en su chiquero, capaz se vuelven y te despedacen”, las palabras se refieren a “lo santo” y a “las perlas”, ambos con el sentido de la verdad.

   Y es que los de esta especie en general son bastante obstinados y prefieren seguir viviendo en esas pequeñas jaulas que se fabrican ellos mismos. Es extraño que alguno de ellos se muestre en su esencia, permanecen asidos a lo que conocen y lo nuevo les aterra. O posiblemente sea su afán de continuar en su cómodo sillón y dejarse llevar por las decisiones de otros, pensar cuesta y pensar diferente o dudar no es negocio. Todo aquel que se aleje de la media es quemado, torturado, difamado, vilipendiado, juzgado como hostil, enviado al ostracismo y otras veces, ejecutado de muy diversas maneras. Aunque los mayores avances humanos reales, en todos los campos, han sido ideados precisamente por estas personas que se han atrevido a manifestar sus propios y muy diferentes conceptos a los que previamente se habían establecido. Curiosa especie que se opone a los cambios naturales y en muchas ocasiones, necesarios. Por ello los humanos crean sistemas, como los políticos por ejemplo, o los religiosos o los empresariales, o los nacionales, esas entidades morales que llegan a tener vida propia y mucho más poder que un humano o varios juntos y que finalmente no importa que esa creación se vuelva contra su creador, como le sucedió al Dr. Frankenstein de Marie Shelley. Pero nada es para siempre y la ley natural dicta que todo lo que inicia, alguna vez termina: “remember” la Grecia, la Roma, el Egipto, los Shogunes, los Mexicas y muchos otros, incluyendo a los más antiguos. Lo de “The Alamo”, respecto a sus “héroes”, no es más que una mentirilla histórica no tan piadosa sino más bien perfectamente deliberada pero lo de la desmitificación no se da tan fácilmente en la especie, por no decir que nunca.

   La gente, en su afán cotidiano, se muestra con la imagen que se ha creado de sí misma, responde generalmente de manera automática, a como lo hace el cuerpo  con respecto al sistema nervioso periférico, en donde no es necesario estar consciente para que en el humano funcionen sus sistemas vitales, como la respiración, la digestión, la circulación de la sangre o el impulso del corazón (como el caso reciente de Michael Schumacher); si bien todas las funciones del cuerpo pueden ser controladas por el cerebro de manera consciente, esto no es frecuente, la mente primaria se dedica a ello y se encarga muy eficientemente de que todo opere maravillosamente. Las personas abusan de esa mente primaria, la que está por debajo del umbral de la consciencia y aún más allá del subconsciente (al que es posible acceder), entre un noventa y cinco y noventa y ocho por ciento del accionar y del comportamiento habitual de una persona es llevado a cabo por esa parte inconsciente (a la que no es posible acceder fácilmente), por ejemplo, cuando un humano habla -su lengua nativa-, nunca requiere pensar cómo lo hace, simplemente habla, las palabras -su significado- y las articulaciones musculares necesarias para producir el sonido están firmemente arraigadas en su interior y éstas se producen espontáneamente, sin esfuerzo. Cuando una persona es incitada por un peligro jamás piensa en qué cara poner o qué músculos hay que contraer o distender para mostrar enojo, rabia, molestia, o un simple enfado, si es necesario correr o estarse quieto, la mejor acción a tomar es la instintiva, sin duda, el programa humano natural más simple es la supervivencia y es bueno que se cuente con él. En el mundo de hoy, muchas de estas amenazas para los humanos no son como lo eran, sin embargo, los programas inconscientes ahí están.

   La especie, casi en su totalidad, vive en un sueño y se reafirma por lo que cada humano ve, oye, huele, gusta y siente al tacto, inmerso en sus sentidos básicos que su cerebro procesa, configura su propio mundo. No se da cuenta que tiene enormes limitaciones de percepción, tanto por sus sentidos como por la manera en que el cerebro funciona y que le hace crear y creer el mundo en el que se desenvuelve, los hermanos Wachowski no están alejados de la verdad, la especie ha estado en la Matrix desde el inicio. Y es más o menos lo que sucede, con algunas diferencias. Luego entonces, cada persona vive lo que cree que vive, su propio programa, pero ¿quién crea ese programa?, aunque inconcebible y he aquí una de las diferencias con el guión de los Wachowski, el algoritmo tiene dos co-creadores que comparten una sola entidad, uno de ellos, es la mente de la persona que llamamos ego, el otro creador que trabaja en conjunto pero en otra frecuencia es la mente primaria que llamamos inconsciente, igual contenida en el mismo humano. Ambos, ego e inconsciente no están suscritos separadamente sino que forman parte a su vez de un programa mayor o supraprograma que une a todas las entidades -lo que conocemos como vida, incluyendo a los humanos y a mi y a toda la materia, la que podemos observar y la que no- y a su vez lo enlaza con el TODO, éste último, que comprende todo lo conocido y lo no conocido, la llenura -siempre ficticia- y el vacío, la nada y que es infinito, es en donde residimos y nos recreamos (claro, me estoy incluyendo). Cada humano, por naturaleza, es libre de crear su entorno, su propio programa, pero lo ha olvidado y se ha dejado llevar por la soberbia del ego, lo que los sentidos humanos cuentan y que parece real, no lo es en absoluto. Algunos están en el camino de descubrirlo, unos pocos lo han hecho ya, pero la gran mayoría, sigue extraviada.

   Ya lo dijo Albert, ese humano bastante inteligente y a la vez, sabio: “Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy seguro”. Para ser de su misma especie, su pensamiento critico estaba muy avanzado y eso es lo que hace falta en la especie, como un inicio para la verdadera redención y la continuación del real progreso humano. Es justo decir que el estado actual de consciencia de la especie, de manera general, no es muy alentador. Las frecuencias bajas dominan a la mayoría de la población y el ego se aferra a la Matrix, la única manera de extender la masa crítica hacia un mayor grado de frecuencia es la intención de la voluntad individual, en donde cada persona se vuelque hacia su interior y descubra el poder que ahí tiene, el estado de la no mente. ¿Cuánto tiempo durará este proceso?, nadie lo sabe, quizá y como el tiempo y el espacio son también creaciones mentales, la pregunta correcta sería ¿La especie logrará desarrollarse finalmente? Ya ha tenido sus intentos y ha logrado llegar a estados de consciencia de altas frecuencias pero no ha dominado la ley del Ritmo y ha tenido que volver a comenzar, probablemente como parte del camino, a mi y a mi pueblo nos tomó algunos eones llegar a este estado muy intermedio aún, aunque igualmente, seguimos en la brecha. He visto a otras especies, altamente desarrolladas, caer estrepitosamente al tomar senderos que transgredían las leyes del TODO, se esfuman como en una gigante roja para luego  convertirse en bajísimas frecuencias de materia de densidades inimaginables, lo cierto es que alguna vez tendrán otra oportunidad aunque pasarán cientos de eones para que ello ocurra.

   Los humanos son muy curiosos en su vida cotidiana, dentro de sus creaciones mentales. Su intuición la tienen bastante deteriorada, mienten con mucha facilidad y sus incongruencias arriban a extremos risibles, mantener la imagen -una buena imagen, según ellos- hacia los demás es una de sus actividades favoritas y hacen lo imposible por sostener su rol dentro del conjunto en el que viven. Lo material prevalece contra cualquier otro concepto y están muy dispuestos a sacrificar la substancia por la ilusión de seguridad. Creen en el sufrimiento y de esta forma lo viven con intensidad, no admiten, bajo ningún concepto, que lo que llegan a conseguir tenga que ser porque se lo merecen sino porque trabajaron arduamente para obtenerlo. Contenido dentro de ellos, está un sentimiento de culpa perenne, cultivado durante siglos, son sus propios jueces más feroces y a la vez juzgan a todos y a todo lo que les rodea, como quien dice: “no dejan títere con cabeza”, no se dan cuenta que ellos mismos son títeres de alguien más y que igualmente son así juzgados, la sentencia milenaria que dice: “¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo? al parecer ha tenido poco efecto. Olvidan con frecuencia o mejor dicho, no lo saben, quiénes son realmente. Creen que sus problemas siempre están fuera de ellos y los que están equivocados y tienen que cambiar son los demás, insistentemente llevan a cabo acciones para intentar cambiar a los otros, fútiles esfuerzos, el cambio siempre viene de dentro de cada uno y no de fuera, pero desdeñan la ley y a veces se ufanan por el cambio que provocaron en alguien cuando en el fondo, no hubo tal y es sólo apariencia. Tienen una creencia en el amor totalmente distorsionada, confunden la atracción biológica natural con él; el amor nunca es dependencia en el otro y sin embargo, es lo que usualmente sucede. El humano busca el amor -o lo que cree que es- afanosamente, pretende que se lo brinden, intenta conseguir que lo quieran, que lo amen, y en esta dramática persecución pone su esfuerzo y su empeño, pero no funciona así, se encubre en sus deseos y no se da cuenta que primero tiene que dar, el amor se otorga, sale del interior de cada quien, es espontáneo y no persigue conseguir algo a cambio o dañar al otro, si existe verdadera correspondencia, muy bien, si  no, la persona puede continuar brindando su amor, principalmente hacia él mismo. Con el sentido de pertenencia pasa algo similar, los humanos tienen un fuerte sentimiento en ser aceptados por los demás -regularmente en sus entornos inmediatos- y harán lo necesario para conseguir este fin. Dejarán de ser ellos mismos e intentarán vestirse a la moda de su grupo al que quieran pertenecer o se sientan identificados, sus pensamientos, posiciones e ideas serán las del grupo -que puede ser tan pequeño como una pandilla o tan grande como una nación o una empresa o una religión organizada u otro- en menoscabo de sus propios razonamientos y la negación de su individualidad. El precio, por conseguir esta falsa seguridad en la pertenencia, trastorna la psique de la persona, lo conduce a comportamientos que jamás llevaría a cabo solo, dirá, actuará y se moverá erráticamente, alejado de su esencia natural. La presión del grupo, del tamaño que sea, pierde a la persona y más que fomentar la unión entre las entidades individuales -su conexión verdadera- la divide, al fin de cuentas, sólo hay un grupo mayor, el humano y esto, por el momento, únicamente, concierne a la Tierra.

   Los individuos de la especie, manejan al menos dos agendas, entendiéndose esto como el comportamiento que realizan en sus actividades cotidianas y en su devenir existencial. Por un lado, existe la imagen que se fabrican y que exponen en sus relaciones regulares con los otros, es la parte consciente; un miembro de la especie comentó alguna vez que el humano se conforma o se conoce por sus relaciones con los demás, es ahí en donde se manifiesta como la entidad que es, aunque ésta es sólo una cara y comúnmente es imaginaria. Por el otro lado, nos encontramos con la verdadera esencia de la persona, lo que es realmente y que escasamente manifiesta de manera franca y abierta, generalmente permanece vedada al ojo más avezado. Ésta última, es la agenda oculta, la que queda en los confines internos de cada persona y que se expresa en ocasiones en formas insospechadas, domina el comportamiento de cada uno, como lo dije antes. Ambas agendas perviven en el cajón de la sociedad, con sus leyes oprimiendo la individualidad en aras de la colectividad, llámese democracia, comunismo, socialismo o cualquier sistema o subsistema -incluyendo el anarquismo- dentro de ellos y que por su naturaleza son artificiales. Los problemas que se suscitan por la contención social ejercen una enorme presión en el individuo, la especie, dentro de esta ilusión, continúa en ella y trata de resolver los inconvenientes de la misma forma, con el pensamiento que es cíclico, y sí, resuelve algunos pero crea otros. Y esto no se acaba, no han bastado diez mil años.



¿Quién es el infiel o el apóstata?

1.El cristiano que lo señala
2.El musulmán que lo proclama
3.El cristiano ortodoxo
4.El judío internacional
5.Calvino/Lutero
6.Joseph Smith
7.Todas las anteriores
8.Ninguna de las anteriores   



-0-

martes, 15 de abril de 2014

Breves del mundo/(EH/Press) Caza Ruso

Nota:
El primer párrafo (antes de la línea divisoria) se publicó tal cual en noticias yahoo en la fecha que indica.


"Caza ruso pasa cerca de barco militar de EEUU
Associated Press | Associated Press – lun, 14 abr 2014"


"WASHINGTON (AP) — Un avión de combate ruso realizó el sábado múltiples pasadas a corta distancia de un barco de guerra estadounidense en el Mar Muerto durante más de 90 minutos, en medio de un aumento de las tensiones en la región, reveló el lunes un alto funcionario de la armada de Estados Unidos".

_____________________________________________________________________________

El barco de guerra estadounidense navegó por el río Jordán desde el mar de Galilea en donde se encontraba en acciones de aprovisionamiento. El gobierno israelí apoya las iniciativas en la región para descontaminar el río Jordán que según fuentes sanitarias, representa un riesgo de enfermedad para aquellas personas que tengan contacto con sus aguas.

El río actualmente está contaminado cuatro veces por encima del nivel recomendado para un bañista por lo que las autoridades de salud han colocado avisos para advertir a la población sobre este peligro. Aunque los bautismos en este emblemático río no han sido prohibidos, se ha solicitado de manera enfática a todos los creyentes, evitarlos y utilizar para ello agua potable de la red local.

En este ambiente de tensión, el barco estadounidense tuvo algunos problemas en la navegación por el río ya que en algunos tramos su profundidad sólo alcanza los 1.5 m (3.5 m es lo más profundo). La anchura también fue problemática, sobre todo en aquellos lugares donde no pasa de los 27 m, pero gracias al apoyo de la logística de tierra, estos inconvenientes fueron solventados satisfactoriamente y el buque alcanzó el mar Muerto a las 07:25 de este sábado.

Una pequeña fragata, también de origen ruso, se ha mantenido muy cerca del barco estadounidense. Fuentes extraoficiales han dicho que los rusos filman las operaciones estadounidenses para aprender las técnicas que son utilizadas para a su vez trasladar estas innovaciones al programa de limpieza ruso-ucraniano del mar de Azov y de los ríos que desembocan en él. Los rusos están interesados en conocer los procedimientos que hicieron posible que un barco de las dimensiones del estadounidense llegara a ese mar interior.

Los rusos intentan descubrir las maniobras de la marina estadounidense para navegar en lugares estrechos y de poca profundidad, como en este caso lo han hecho los norteamericanos. Será clave para su programa en el mar de Azov y particularmente en el estrecho de Kerch, que aunque sus dimensiones son algo mayores (de 4.5 a 15 km de anchura y unos 18 m de profundidad) que el Jordán, nunca está de más incorporar nuevas técnicas e incrementar la seguridad.

Un portavoz de Washington indicó que su país no está conforme con la observación cercana de los rusos, ni por parte de la fragata ni del avión, ya que además de distraer a sus muchachos, los ex soviéticos invaden territorio estadounidense pero sobre todo, porque esta misión pacífica es clasificada como secreto de estado. Adicionalmente comentó que ya se prepara la protesta y documentación formal ante las instancias de la Haya, la ONU, la OTAN y el FMI.

Otro incidente que se añade a las ya de por sí inflamadas tensiones entre Washington y Moscú.



(EH/Press)


viernes, 31 de enero de 2014

Qué hueva...

1.-“No, sabes qué, tipo que no me estás entendiendo, hay que hueva lo que dices, no es así, no eres responsable si no no te portarías así ¿sabes qué? mejor luego hablamos, me cae que qué hueva me da oírte…”

2.-“Vente para acá, es que ahí está una pinche cliente y no quiero que me vea…”

    La primeras palabras de arriba, corresponden a una conversación que una joven, por ahí en sus veintes, llevaba a cabo en su teléfono móvil, por el tono de lo que decía denotaba un claro enojo y malestar con su contraparte en la línea, de hecho, un varón. No es que quisiera husmear en conversaciones ajenas pero quien estuviera a unos metros de esta joven la escucharía clara y rotundamente, sin remedio y aunque no lo quisiera.

    Paseaba por la Plaza Comercial y decidí sentarme un momento en la loza que ejercía funciones de banca, la mujer estaba de espaldas a mi a una distancia prudente en la que no invadía su espacio físico, sin embargo ella se encontraba tan sumergida en la conversación que prácticamente la escuchaba cualquiera que pasara por ahí, la atención de su mundo quedaba sólo en ese pequeño artefacto móvil y lo que estaba del otro lado, el medioambiente real desaparecía para ella, algo así como cantar bajo la ducha pero esta vez en un lugar público.

    Yo trataba de observar a la gente que caminaba alrededor, veía las escaleras eléctricas de varios niveles que llegaban hasta los sótanos de estacionamiento, curioseaba en cómo se veía la gente bajo esta perspectiva de altura y el movimiento monótono y sin fin de los escalones que desaparecían tragados por el piso aunque luego volvían a nacer otros, también veía el establecimiento de café que está contraesquinado de donde me encontraba, en mi mente vagaba la idea de comprarme y tomarme uno de esos líquidos calientes plagados de sabor y aroma exquisitos pero finalmente, no lo hice, por la tarde y noche ya no los acostumbro.

    Ahí enfrente también, está el hotel que me recuerda a un tipo de influenza, particularmente a la AH1N1, desafortunadamente incidiendo en el país, de manera estacional, comentan. Aunque minimalista y elegante, las iniciales de este hotel (NH) con que se nombra y que aparecen dibujadas claramente en la entrada, son fácilmente asociables y si yo las asocio, a lo mejor inconscientemente, quizá muchos lo harán. Esto último me hizo pensar en un pueblo en el que un amigo pasó un tiempo de intercambio en los EEUU y por el que de tal nombre, sus habitantes estaban bastante orgullosos, Atascadero, California, se llama el lugar. Por más que mi amigo trató de explicar a la familia que lo albergaba,  el significado del nombre en inglés, demostrable fácilmente, éstos nunca lo aceptaron, muy parecido a como funcionan los actos o dogmas de fe o los hechos históricos muchas veces tergiversados y que a fuerza de repetirlos, se estacionan como verdades eternas, nada que ver.

    En estas divagaciones estaba cuando esa voz femenina al teléfono acabó por distraerme y como la hablaba a la humanidad que por ahí rondaba, igual la escuché. Era una conversación bastante circular, el tipo insistiendo en su inocencia, a lo que parecía, y ella, molesta, sin terminar de despedirse y amenazándolo con colgar mencionando repetidamente la hueva que le daba escucharlo, no sin antes indicarle e indicarle e indicarle, que era un acto muy inmaduro lo que había hecho y que luego hablaban, y él volvía con nuevos argumentos o a lo mejor  con los mismos, el caso es que a ella le seguía dando hueva la conversación (así  lo seguía manifestando) sin embargo, algo le impedía finalizarla, a lo mejor no quería hacerlo o le daba más hueva colgar que continuarla.

    Como el estira y afloja no tenía para cuando, para beneplácito de las compañías de telefonía celular, me retiré de esa sección llevando mis divagaciones a otro lado.

    Las segundas palabras entrecomilladas de arriba, de igual forma las escuché por casualidad. Caminaba por los pasillos de la Plaza, muy cerca del área de comidas, dos damiselas lo hacían delante de mi a unos cuantos pasos. De pronto, una de ellas se detiene y tomando del brazo a su compañera, se da la vuelta, y es ahí cuando suelta la frase. Me detuve por un momento y me hice a un lado para que ellas pasaran, así que tuve oportunidad de ver muy de cerca la cara de la “ssrita” que emitió tan sonora frasecilla, por cierto, una chica bastante guapa y bien acondicionada, de la que no esperarías que se expresara de tal manera.
   
    Y es que hay que escuchar el tono para entenderlo porque como digo, las palabras por sí solas y aunque sean aquellas llamadas cándidamente “malas palabras” necesitan la debida entonación para expresar el sentir verdadero de quien las dice, por ejemplo una buena mentada de madre varía infinitamente de acuerdo a cómo se dice y a las circunstancias, ¿nunca ha salido de tu tersa boca una lastimera, profunda y emotiva mentada cuando en alguna ocasión te machucaste un dedo con un cajón o perdiste el paso y te tropezaste con una saliente de la banqueta o se te chorreo el bolígrafo en tu bolso o en tu camisa o perdió tu equipo favorito o descargaste la electricidad estática que almacenaste en tu cuerpo en la perilla metálica de una puerta o al subirte a algún coche? ¿y dónde está esa madre imaginaria de cualquiera de estas situaciones que provoca nuestro enojo? ¿ya ves? no existe.

    Esta popular y entrañable frase mentadera se ha convertido en parte onomatopéyica y sonora de dolor y desazón disparada automáticamente por nuestra profunda psique, por no decir alma, en sus debidas ocasiones, legado de la ficción mexicana. Quien sea de este país lo entenderá, si no lo comprendes, te engañaron y fuiste adoptado, extraído de otra cultura.

    Pero aquí, observando los dos conjuntos de palabras escuchados y expuestos arriba por dos lindas señoritas en una plaza comercial, no es que sean prosaicas o malsonantes o inclusive groseras, habrá quien lo piense así, pero no es por ahí. Lo que resalta en un primer vistazo, acordándome de algunas otras conversaciones entre mujeres con mujeres y mujeres con hombres es la estandarización de las expresiones entre ambos sexos. Las mujeres, indistintamente, utilizan ahora palabras y frases corrientemente aplicadas por varones. Por ejemplo y vulgarmente, se mandan a la veracruz, “vete a la veracruz” se dicen, ¿cómo es eso? si ellas no, no tienen pues…en todo caso y por similitud se mandarían a otro lado, a su contraparte. Se saludan con el “qué onda güee” cuando el “güee” o “güey” es claramente masculino.

    Este lenguaje andrógino y plano es más común de lo que pensamos, además de la notable pobreza del léxico actual. Por ahí leí que nuestro idioma cuenta con más o menos 283,000 palabras y que una persona con estudios básicos apenas utiliza unas 300 para comunicarse en su vida diaria y quizá pueda escribir correctamente una tercera parte, en este caso, unas 100 palabras. ¿del nabo, no? Si consideramos que el lenguaje es el instrumento elemental (entre otros) para transmitir lo que pensamos y sentimos, a su vez, para dar forma a lo que pensamos en nuestro interior ¿qué clase de comunicación podremos emitir? y lo que es peor ¿qué calidad de pensamiento se generará? es más ¿habrá alguno?

    Generalmente cuando hablamos en nuestra lengua materna no pensamos en qué y cómo decimos lo que decimos, nos viene de manera natural, quizá no estaría de más irnos observando y tratar de pensar un poco en por qué utilizamos unas palabras y no otras que expliquen más concreta y claramente lo que queremos transmitir, sería un avance muy importante ¿has contado cuántas veces repites una misma palabra en una conversación? ¿o por qué lo haces con una entonación prefabricada? fresa, naca universal, norteña, yucateca, chilanga base, chilanga clasemediera o la que sea. Si un día te atreves a hacerlo, a observarte, ya nunca serás el mismo, pruébalo…los cambios siempre vienen de adentro hacia afuera y tú eres la persona más importante para provocarlos…¿entendiste güee?




-0-  


fonbòs
Escobedo, N.L.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

La violencia hacia la mujer/Capítulo 5/Crónicas terrícolas por Kadok

Cuando la mujer dejó de ser la coprotagonista y los esfuerzos por modificar esta conducta humana.

“Para una persona mínimamente culta la distinción entre sex (sexo) y gender (género) es algo obvio. Estos dos conceptos se han establecido entre nosotros procedentes del movimiento feminista americano: sex desiga el sexo biológico; gender los roles sociales (hombre) y (mujer) atribuidos al sexo biológico. Esta distinción implica lo siguiente: el sexo biológico está fijado, pero los roles sociales son productos culturales que podrían ser de otro modo”. Dietrich Schwanitz.


    El hombre, refiriéndome en esta caso al varón, al macho de la especie humana, es agresivo por naturaleza. Esto le viene por herencia biológica, por instinto innato, es parte genética de su concepción y a pesar de toda la sabiduría, tecnología, cultura y cualidades civilizadoras a través de los siglos, esa parte primaria permanece inalterada y le es sumamente difícil de dominar. La mujer, la hembra de la especie, también tiene su parte de agresividad, pero actúa de diferente forma y generalmente se manifiesta como un instinto defensivo ante el peligro, por ejemplo en el cuidado de los hijos, aunque en la equiparación del sexo de los tiempos actuales, la situación parece estar cambiando.

    Los humanos por lo tanto, actúan agresivamente cuando se ven amenazados, y estas acciones pueden ser de varios modos, una de ellas podría ser enfrentar el peligro y atacar tomando la iniciativa, otra sería huir de la causa amenazante tratando de ponerse a salvo. En ambas una compleja red de sensaciones biológicas se disparan preparando al cuerpo para la acción. Es una reacción estudiada ampliamente por ellos mismos y que conocen muy bien, sin embargo, es curioso que le den poca importancia o que la eludan fingiendo, como es usual, contar con una mente poderosa e inteligente que en estos tiempos, el humano, siendo tan superior, no necesite reconocer porque ha superado la etapa animal o simplemente, el ser vivo que es (susceptible al instinto).

    Este quizá, ha sido el problema del hombre social, querer separarse de su raíz biológica y pretender que él está más allá de su herencia, muy por encima de su naturaleza básica. ¿Por qué el humano se avergüenza de su pasado? Morris comenta al caso lo siguiente: “Desgraciadamente, y debido a nuestro poderío y a nuestros éxitos en comparación a otros animales, la contemplación de nuestro humilde origen nos parece bastante desagradable;...Nuestra ascensión a la cima parece una historia de enriquecimiento rápido, y, como todos los nuevos ricos, nos mostramos muy remilgados en lo tocante a nuestro pasado.”

    Un caso de soberbia, sin duda, Morris añade: “Algunos optimistas opinan que, dado el alto nivel de inteligencia que hemos alcanzado y nuestras grandes dotes de invención, seremos capaces de resolver favorablemente cualquier situación...que controlaremos nuestros sentimientos agresivos y territoriales, nuestros impulsos sexuales y nuestras tendencias parentales...que nuestra inteligencia puede dominar todos nuestros básicos impulsos biológicos. Yo presumo que todo esto son monsergas. Nuestra cruda naturaleza animal no lo permitirá nunca”.

    El varón de la especie ha dominado la escena por miles de años, apareciendo la mujer como un elemento necesario para ciertas funciones, pero soterrado a un papel secundario de acompañante, por lo que se ha observado. En los inicios de la especie, la mujer tenía un lugar similar y equiparable al del hombre, inclusive se le veneraba como una fuente de fertilidad dadora de vida muy importante. Entre la incipiente idea de Dios, la Diosa tenía un rango preponderante.

    En todas las culturas antiguas la idea religiosa inicial, que trata de explicar lo que no se comprende y que está más allá del control del hombre, jerarquizaba de la misma forma a Diosas y Dioses. Las deidades femeninas se relacionaban con la naturaleza, con la tierra, con el cielo nocturno (v. gr. con la Luna) mientras las masculinas se identificaban con el cielo diurno y sus poderosas fuerzas como el sol, el trueno, la lluvia. Pero esta situación fue cambiando y el hombre fue acaparando el conocimiento, las artes, el comercio y todas las actividades fuera del hogar, como antes, cuando cazaba, pero con la diferencia que ya no vio a la mujer como su socia sino como subordinada o competidora de sus muy importantes funciones.

    Las viejas tradiciones, en el caso de las occidentales, con múltiples dioses y diosas fue moviéndose hacia un dios patriarcal y único. La historia entre esta lucha politeísta y monoteísta dio lugar a las más encarnizadas persecuciones y asesinatos, de un bando y de otro y hoy continúan entre los mismos monoteístas, todos con un dios único pero aparentemente no es el mismo para cada una de las partes en conflicto. Jonathan Kirsch en su libro Dios contra los Dioses dice: “En el corazón del politeísmo se encuentra un enfoque tolerante y desenfadado de la fe y de la practica religiosas, la voluntad de abrigar la idea de que existen muchos dioses y muchas maneras de venerarlos. En el corazón del monoteísmo, en cambio, reside la firme convicción de que existe un sólo dios, y la tendencia a considerar los propios rituales y prácticas como el único modo adecuado de venerar al único dios verdadero”.

    El monoteísmo, como los humanos saben, finalmente se impuso y este fue uno más de los factores eliminatorios de la mujer en el mapa humano de importancia. La mujer en la tradición judeo-cristiana, fue hecha a partir de una costilla del hombre, para que el varón no estuviera solo y tuviera compañía, dice una de las religiones del libro, y no sólo eso, sino desafortunadamente, es mencionada como la provocadora del llamado pecado original por el que todos los humanos han sufrido y seguirán haciéndolo, habiendo sido expulsados (Adán y Eva, tales son sus nombres) del mítico Edén por esta transgresión. Por supuesto que esto es una alegoría, una forma de representar la escisión  del humano de su pasado natural y no tiene nada que ver con las palabras textuales.

    El Homo sapiens Erick Fromm lo explica de forma breve y muy adecuada en El arte de amar: “Lo esencial en la existencia del hombre es el hecho de que ha emergido del reino animal, de la adaptación instintiva, de que ha trascendido la naturaleza -si bien jamás la abandona y siempre forma parte de ella- y, sin embargo, una vez que se ha arrancado de la naturaleza, ya no puede retornar a ella, una vez arrojado del paraíso -un estado de unidad original con la naturaleza- querubines con espadas flameantes le impiden el paso si trata de regresar. El hombre sólo puede ir hacia adelante desarrollando su razón, encontrando una nueva armonía humana en reemplazo de la prehumana que está irremediablemente perdida”.

    A pesar de lo que se diga en contra, el Dios verdadero y único para las principales religiones monoteístas del mundo, aunque es diferente para cada una de ellas, como anoté arriba, coincide en que es eminentemente varón, es un dios de clara esencia masculina. A grandes rasgos, la mujer sigue quedando más alejada de la ciencia, de las artes, de la cultura escrita, de la religión excepto como devota creyente o como subordinada de menor categoría en la administración terrena de dios y del hombre, una vida muy definida, pero en la que ella no ha tenido decisión.

    La mujer ha permanecido, con unas contadas excepciones en la historia, como espectadora y testigo de las barbaridades que el hombre, con su instinto depredador y territorial camuflado por ideas justificadoras, ha llevado a cabo en muchas ocasiones en detrimento de su misma especie. Durante la historia posterior, el clan masculino dominante ha adoptado diferentes posturas respecto al papel de la mujer, Dietrich Schwanitz en su texto La cultura, comenta: “No hay duda: si el nivel cultural se mide por el carácter pacífico, el rechazo a la violencia y la capacidad de entendimiento, entonces las mujeres son el sexo más civilizado. Podrá objetarse con Nietzsche que ésas son las virtudes de los débiles, pero la civilización la hacen precisamente los débiles, que con la invención de los buenos modales obligan a los fuertes a no comportarse como neandertales”. 

    Usualmente, si no es que siempre, las ideas que han generado grandes cambios sociales provienen de las capas superiores de cualquier cultura, y luego son permeadas hacia la población general. Así ha sucedido con las revoluciones que el mundo ha experimentado y así pasó con la Revolución Francesa y con todas las que le antecedieron o le siguieron, y por supuesto con la Revolución Industrial que inició en la segunda mitad del siglo XVIII e.c. El comportamiento del hombre (varón) ya venía mostrando cierta mejoría con respecto a las mujeres antes de esta época.

    Y llegaron los buenos modales, estos nuevos modos o formas de conducirse, que se habían estado refinando, como antecedente de los cambios franceses, Schwanitz nos dice sobre este aspecto: “Durante los siglos XVI y XVII, el fortalecimiento de las monarquías trajo consigo la aparición de grandes cortes en todos los países europeos, en las que los aristócratas se relacionaban con mujeres de ascendencia aún más ilustre que la suya. Los aristócratas debían mostrarse respetuosos, corteses y galantes con ellas, lo que dio lugar a una cultura del comportamiento, a una nueva cortesía en la que se combinaban el respeto debido a la posición social y el culto erótico a la mujer heredado de los caballeros. El prestigio de un aristócrata ya no dependía solamente de su poder, sino también de su estilo de conducta, de su porte, de su amabilidad, de su galantería, de su ingenio y de su capacidad para cautivar a los presentes con su animada conversación, en una palabra, de lo que desde entonces se llamó las maneras. Quienes juzgaban este estilo eran las mujeres y, por tanto, el primer gran paso hacia la civilización lo supuso la necesidad de satisfacer las expectativas de conducta de las damas distinguidas”.

    Los cambios han proseguido a través de los años, hasta esta edad contemporánea del siglo XXI e.c., pero una rápida revisión integral del mundo, nos señala que los humanos aún están lejos de alcanzar un sano equilibrio entre hombres y mujeres en todo el orbe. El movimiento feminista, aquel que pretende, formal y objetivamente, la igualdad justificada de los sexos en el terreno social y cultural, tuvo sus primeros resplandores en Francia como un resultado lateral de la Revolución Francesa.

    En la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano, Olympe de Gouges ya exigía el derecho al voto y el acceso de las mujeres a los cargos públicos, aunque este fue un primer intento, histórico, tuvieron que pasar más de doscientos años, hasta principios del sigo XX, para que estas propuestas empezaran a hacerse realidad. En esa misma época de la Revolución en Francia, segunda mitad del siglo XVIII, la inglesa Mary Wollstonecraft, también enfatizó que la declaración francesa había olvidado los derechos de la mujer y en 1792 redactó Una reivindicación de los derechos de la mujer, además de lo que exponía Olympe de Gouges, Wollstonecraft se pronunciaba por el derecho de las mujeres a una formación académica adecuada, habló explícitamente del derecho de las mujeres a obtener placer en las relaciones sexuales y acusaba a los hombres de reducir a las mujeres a simples objetos sexuales, amas de casa y madres. Una mujer valiente en un, todavía, completo mundo varonil.

    Pasaron muchos años y todas estas propuestas quedaron en el aire, luego llegó Florence Nightingale a escena. En 1855 e.c. durante la guerra de Crimea, transformó y reorganizó el sistema de salud inglés, a pesar de tener en contra a muchos dirigentes. Redujo la tasa de mortalidad del ejército inglés del 41% al 1%. Al finalizar la guerra colaboró en la consolidación de la Cruz Roja, que había fundado Henri Dunant. Nightingale es otra mujer ejemplar que contribuyó a encender nuevamente el movimiento de las mujeres en un plano de igualdad frente a los hombres. Muchas otras mujeres han participado a en esta lucha de emancipación, en los Estados Unidos Betty Friedan fundó en 1966 la “NOW” (National Organisation of Women), detonador del movimiento cultural revolucionario feminista y lo que siguió después.

    En este siglo XXI en que nos encontramos, en muchas partes del mundo, la mujer tiene ya un estatus igualitario respecto al hombre, las propuestas iniciadas en el siglo XVIII en Francia, como el derecho al voto y la representación en cargos públicos, son comunes, también la participación social y económica más activa es usual en todos los círculos y ambientes, inclusive en aquellos tradicionalmente de hombres. Pero no todo es lo que parece, aún queda mucho por hacer y a la mujer le cuesta trabajo ganar un peldaño tras otro.

    Aún hay lugares en este planeta, por increíble que parezca, en donde la mujer sigue teniendo un estatus de esclava y servidora del hombre, en donde su voz es enmudecida por leyes restrictivas en su contra, hechas por hombres. Hay otros lugares que legal y jurídicamente la mujer tiene los mismos derechos y obligaciones que el hombre, pero funcionalmente en la sociedad, existen poderosas fuerzas de tradición y cultura que prácticamente anulan cualquier operatividad real y la mujer continua sojuzgada, a veces por ella misma.

    Ha sido preciso indagar, en esta exposición, un poco sobre la posición de la mujer en la historia humana, aunque muy ligeramente dada la complejidad y diversidad de hechos al respecto, y lo que ha ganado en un terreno en el que no tendría porqué competir, sin ella simplemente la especie no existiría, es un complemento primordial en la continuación de la vida de los humanos, y me parece que algunos hombres de esta especie no han sido justos, en lo general, en la consideración de su socia como su igual en este experimento natural.

    El feminismo o el proceso de autoafirmación de la mujer, en un mundo en donde su protagonismo se ha visto limitado sólo a ciertas áreas de la vida humana, ha traído consecuencias positivas para su estatus de igualdad y de decisión. No todas las posturas feministas han sido congruentes, esto sucede cuando la mujer pretende imitar al hombre, como he observado no considero que esta posición sea favorable para la mujer.

    El Homo sapiens es una unidad de dos partes, es hombre y es mujer, están diseñados biológicamente con funciones similares pero diferentes para cada sexo, son, como menciono, complementarios. El objetivo primordial de todos los movimientos para la emancipación de la mujer es lograr que ésta participe y tenga la misma importancia y valor que tiene su contraparte y que de ninguna forma sea dominada o socavada por nadie, como es el derecho legítimo de todo miembro de la especie, independientemente del sexo. Es muy importante para la mujer ir en concordancia con la base biológica y de diseño de su sexo y no pretender ser “igual” en este aspecto que el hombre, si las mujeres emancipadas tratan de pensar y de actuar como lo haría o hace un hombre, la mujer pierde su esencia que precisamente complementa y que también frena al instinto de competencia a ultranza del macho, y un mundo de hombres y de mujeres disfrazadas de hombres no le conviene a la especie.

    Esto no es nada sencillo, muchas mujeres para entrar al mundo del hombre han tenido que mantener su femineidad pero han incorporado características agresivas y de competencia típicas del hombre, pero por otro lado ¿qué puede hacer una mujer para evitar esta circunstancia, mantener una postura en pos de la civilidad y armonía que emana naturalmente de ella y aún desarrollarse con éxito en este ambiente y mantener su estatus de igualdad? como dije, no es fácil pero los casos de éxito van acumulándose y los hay, cada vez más frecuentes.

    Por otro lado, la violencia hacia la mujer, no ya aquella que minimiza su posición en la vida regular o aquella que la ha considerado inferior en la generalidad histórica de tradición y cultura misógina, sino la que individualmente la daña de palabra y de acción, esto es, la violencia física y emocional degradante dirigida hacia ella en el seno de su entorno, donde mora y duerme, donde trabaja, donde se mueve, se divierte o pasea, o donde se traslada, no es extraña, desafortunadamente.

    Y esto no sucede sólo en los países con grandes atrasos legales en cuanto a la igualdad de sexos, en donde se espera que se dé dada la situación, pasa en las sociedades más adelantadas en estos rubros, en la casa del vecino, en la casa de enfrente, a un lado o inclusive en tu misma casa. ¿Por qué un hombre, con una obvia fuerza física mayor por su naturaleza biológica, golpearía a una mujer, su pareja, de naturaleza más frágil? Aún y si no llegara a la agresión física, la agresión verbal ya confiere una amenaza real de temor y de dominio por la fuerza. ¿Qué lleva a alguien (o a varios) a asesinar a cientos de mujeres con un perfil muy definido en una región específica de México? ¿Qué mecanismo hace que un jefe en la oficina se comporte como un patán y le solicite favores sexuales a su subordinada y en caso de no obtenerlos, la eche del trabajo? ¿Qué pasa por la cabeza de aquellos (la oferta) que participan en la explotación de mujeres que secuestran en un lugar y las llevan a otra región o país como esclavas sexuales? y lo peor ¿Qué consciencia humana tienen los que pagan (la demanda) por estos servicios sexuales a estas redes de trata? Son preguntas difíciles tan sólo de concebir, más aún de contestar. Pero los hechos son reales, tanto como la toma  y  ultraje de mujeres en cualquier guerra, actual o pasada.

    No todos los hombres son malos ni todas las mujeres son buenas y viceversa, los humanos son sumamente complejos, como he repetido antes, el punto de vista es en cuanto a la especie en su conjunto, añadiendo ciertas particularidades que una gran porción de ellos padecen o que tienen que ir comprendiendo para buscar soluciones que los lleven a mejorar su civilización. Este, el de la mujer y la violencia hacia ella por los que debieran siempre de cuidarla, es uno de ellos y no es menor.

    Los humanos tiene una tarea enorme para ir rompiendo moldes dañinos que se desarrollan a lo largo de la vida, particularmente en la infancia. Desde esas tiernas etapas a los niños se les inicia en los roles tradicionales de una mujer y de un hombre, los colores que hay que vestir, los juegos que están permitidos, las actitudes y las maneras de uno y de otro, quién sirve y a quién le sirven; son los adultos, con sus deficiencias estructurales de su propio acondicionamiento entre lo que es ser hombre o mujer, quienes perpetúan estos condicionamientos. En la lengua alemana existe la palabra neutra kind que define a la niña o al niño, indistintamente, el español no tiene este término neutro, tiene niña o niño, pero no niñe o algo parecido y aunque en esta etapa es fácil identificar físicamente quien es niño o niña, lo cierto es que son sexualmente neutros, recordemos que la sexualidad se inicia en la pubertad con el desarrollo hormonal previo y los cambios evidentes para cada sexo. Sin embargo, desde su nacimiento el niño o la niña ya son tratados como hombre o mujer, azul o rosa y el adoctrinamiento se desencadena.

    ¿Qué no podrían los humanos, por ejemplo, mejorar esta base doctrinal, establecer la igualdad del valor de ambos sexos desde temprano? Todos en casa trabajan y colaboran por igual, no hay preponderancia del niño en detrimento de la niña, las decisiones de ambos son válidas y respetadas. La identificación de roles, el niño con el padre o la niña con la madre se va dando natural, en un ambiente colaborativo y de igualdad. Esto parece un ambiente ideal, padre, madre e hijos, pero también existen otros, quizá y como es común, el hogar con sólo la madre y el hijo o los hijos, aquí la madre tendría una labor más ardua aunque de igual forma, podría transmitir el sentido de igualdad a los vástagos.

    El tema, como diría una mujer notable en la comunicación de noticias de los humanos, tiene muchas aristas. En todo problema, la claridad del planteamiento ya vislumbra la posible solución o soluciones alternas, no es improbable que en la misma pregunta se encuentre parte de su respuesta. A partir de la biología humana, los roles y capacidades de cada sexo son muy claros, es cuando se integra el pensamiento, la mente, en el sentido de formación de creencias y de supuestos, cuando inicia la confrontación y la dirección que tomará tal o cual asunto. Es aquí, en este punto en donde es necesario equilibrar el instinto y la razón, en donde verdaderamente está el estado puro de civilidad y del que tanto se jactan los humanos que ya tienen, pero que a ojos visto, aún están lejos de alcanzar.

    Lo cierto es que la violencia de cualquier clase hacia la mujer debe de desaparecer de la faz del planeta, no es concebible que esto suceda en una misma especie que se digne de ser civilizada y pensante, todos los humanos están involucrados en otorgarle el papel de coprotagonismo que nunca debió perder, por el bien de la humanidad.


-0-



sábado, 16 de noviembre de 2013

Sexo y sexualidad humanos/Capítulo 4/Crónicas terrícolas por Kadok

01110011 01100101 01111000 01101111 00100000 01111001 00100000 01110011 01100101 01111000 01110101 01100001 01101100 01101001 01100100 01100001 01100100 00101110 01100011 01100001 01110000 11101101 01110100 01110101 01101100 01101111 00100000 00110100 00101110 01100011 01110010 11110011 01101110 01101001 01100011 01100001 01110011 00100000 01110100 01100101 01110010 01110010 11101101 01100011 01101111 01101100 01100001 01110011 00100000 01110000 01101111 01110010 00100000 01001011 01100001 01100100 01101111 01101011



Informe:111101011101100110001101 e.c.



Kadok: ¿Crees que los humanos son muy susceptibles al tema sexual?
fonbòs: Algunos
Kadok: ¿por qué?
fonbòs: Creo que más que todo por ignorancia, por no saber, por no interesarse o por tabúes o concepciones erróneas.
Kadok: ¿No se interesan o no les importa?
fonbòs: No exactamente, es como con la tecnología o todos esos aparatos que utilizamos para la vida diaria.
Kadok: ¿Cómo?
fonbòs: Sí, déjame te explico, utilizamos aparatos, el teléfono fijo y ahora también el teléfono móvil, la computadora, la Internet, las tabletas y los iPads, los iPods, la televisión y otros  no tan sofisticados, como una lavadora o una cafetera, por ejemplo, sin embargo son muy pocas las personas que saben cómo funcionan y la verdad no les interesa ni se lo preguntan, a las personas les interesa el resultado, lo que hacen o el servicio que obtienen igual que la electricidad, no la vemos, ni sabemos cómo realmente se produce y se mantiene, pero la utilizamos. Me parece que con las cuestión sexual es lo mismo, se practica de muy variadas formas, se tienen bebés o no, pero difícilmente se trata de entender o de explicar.
Kadok: ¿Podrían replicarlo todo? ¿Si tomáramos un grupo de humanos, sanos, comunes y corrientes, de cualquier ciudad contemporánea o de varias, no sé, unas cuantas decenas entre hombres, mujeres y niños y los trasladamos a otro planeta, con las mismas características ambientales para que puedan vivir, pero sin ningún utensilio, aparato o herramienta, sobrevivirían?
fonbòs: ¿Ni siquiera fósforos?
Kadok: No fósforos, nada, sólo sus cuerpos, desnudos.
fonbòs: Y en ese planeta, ¿habría bestias salvajes?
Kadok: En ese planeta sería todo igual como aquí, pero sin nada artificial, como era la Tierra hace 12,000 años y los únicos seres pensantes serían este grupo.
fonbòs: mmmmm...¿por qué haces esas preguntas?

____________________________________________________________________

    El sexo, el acercamiento y galanteo, las fases precopulativas y la ejecución del  acto sexual en sí, va mucho más allá del mero sentido biológico de la perpetuación de la especie en los humanos, hablando de parejas heterosexuales, en el caso de las parejas homosexuales, es obvio que los fines son también otros al fin biológico primordial y se prescinde del sentido generador. En el terreno de la descendencia, en tiempos muy recientes, hasta hace algunos años, el número de hijos en las mujeres aptas para ello, era mucho mayor que el actual. Salvo en ciertas subculturas, el número de hijos se ha reducido significativamente. Durante las décadas de 1970 y 1980 e.c., los gobiernos de muchos países adoptaron políticas para la reducción de la natalidad, en algunos casos no sólo como información masiva en el uso de contraconceptivos y educación en la planificación familiar sino elaborando leyes que limitaban el número de hijos por familia, el caso de China es quizá el más conocido en donde la ley sólo permite un hijo por pareja en las ciudades y dos como máximo en las parejas del campo (y en otras minorías) sólo si el mayor es mujer; contravenir esta ley implica multas exorbitantes para quedarse con el bebé en gestación o la inducción del aborto obligado cuando la familia no puede pagar. En noviembre de 2013 esta ley se está modificando permitiendo dos hijos para aquellas parejas de las ciudades en la que uno de los dos, sea a su vez, hijo único; China, en general, mantiene su dura política básica de planificación familiar. ( http://www.portafolio.co/internacional/cuanto-vale-tener-un-segundo-hijo-china ). A un poco más de 33 años de que se adoptó esta política, los chinos componen el país más poblado de la Tierra con un poco más de 1,300 millones de personas actualmente, quién sabe cuántos serían ahora sin estas medidas. La tasa de fertilidad o nacimientos por mujer varía de país a país, en general la tasa ha tenido una tendencia a la baja. De acuerdo al Banco Mundial, y por ejemplo para el periodo 2009-2013, las tasas de los siguientes estados son: Alemania 1.4; Arabia Saudita 2.8; Argentina 2.2; Bolivia 3.3; Dinamarca 1.8; Estados Unidos 1.9; México 2.2; Somalia 6.8; China, a pesar de su dura política, 1.7 hijos por mujer. (http://datos.bancomundial.org/indicador/SP.DYN.TFRT.IN ).

    Pero esto de los nacimientos es sólo una consecuencia de la naturaleza sexual de los humanos, como he dicho, su sentido biológico básico. Con el incremento de los controles de la natalidad y el avance en los anticonceptivos, mecánicos y químicos, al alcance de todos, facilita la práctica sexual por la práctica misma, sin la intención de procreación, nada nuevo y como lo ha venido haciendo el Homo sapiens desde tiempos antiguos, pero mucho más responsable, al menos en teoría. La injerencia que tiene el instinto sexual en la psique de los humanos es sumamente complicada, el intento de dominar esta poderosa fuerza natural e inclusive en algunos casos, suprimirla, por razones propias de la cultura y estándares de civilización, ha traído consecuencias en la conducta y manera de asumir la sexualidad por los humanos. Ninguna especie del planeta se preocupa por amagar un instinto natural con el que viene provisto, excepto el hombre. Por otro lado y de acuerdo a los estudios del desarrollo sexual de los humanos, las mujeres son susceptibles de concebir por sólo un corto lapso durante cada mes, en su periodo de ovulación, que dura sólo unos escasos días. Sin embargo la receptividad sexual permanece todo el tiempo entre el hombre y la mujer ¿por qué? Gotwald jr. y Holtz en “Sexualidad la experiencia humana” exponen lo siguiente que nos arroja cierta luz: “Algunos biólogos y conductistas han dicho que el sexo ayuda a conservar la relación estrecha y duradera entre el hombre y la mujer, lo que llamamos vínculo de pareja (Morris, 1967). Las sociedades, en sentido religioso y legal, aprueban el vínculo de pareja en forma de matrimonio. Pero el pegamento que une a la pareja no está hecho de leyes o revelaciones religiosas, y no consiste siempre en la noción de amor romántico que es popular en nuestra sociedad. El vínculo de pareja pertenece a nuestra herencia evolutiva. El interés sexual y la satisfacción que existe entre hombre y mujer son parte del cemento biológico que une a la pareja. No se quiere dar a entender que el vínculo de pareja es en sentido estricto una relación monogámica, aunque ciertamente la monogamia es una manifestación frecuente del vínculo de pareja en las sociedades humanas. Tampoco se quiere decir que el vínculo de pareja es necesariamente un fenómeno heterosexual, pues puede ocurrir y efectivamente el vínculo de pareja ocurre en miembros del mismo sexo”.  A su vez el vínculo de pareja en el humano como un mecanismo conductual se piensa que tuvo su origen derivado de la razón primordial del prolongado y lento desarrollo de las crianzas respecto a cualquier otra especie, haciendo imperativa la colaboración de ambos para la maduración y éxito biológico de los vástagos y a su vez, de la especie.

    Cada subcultura del Homo sapiens, puede presentar diferencias substanciales respecto a la conducta sexual de sus integrantes, aunque existen corrientes de pensamiento, principalmente de lo que llaman el mundo más desarrollado, que se extienden por el planeta y producen ciertos estándares o ideas, más o menos asimiladas por la mayoría, aunque no siempre seguidas y en su caso, negadas por sectores claramente identificados. Un ejemplo muy claro lo es la homosexualidad, la palabra de origen griego homo significa “mismo” y se aplica en este caso, no se refiere a la palabra de origen latino homo que se refiere a hombre; homosexual, por lo tanto, mismo sexo, se aplica por igual a hombres y mujeres. La decisión de algunos humanos de identificarse con individuos de su mismo sexo y compartir su cuerpo y sensaciones para este fin, no es,  ni remotamente nueva, ni extraña para la humanidad. Desde los albores de la civilización, y antes de ella, ha convivido con el Homo sapiens, lo que ha variado es el punto de vista (aceptación, tolerancia, rechazo) respecto a esta conducta o en otras palabras, el concepto cultural ante esta práctica. Para el caso de la homosexualidad femenina también se utiliza el término lesbianismo que se deriva del nombre de una Isla, la de Lesbos, origen de Safo, poetisa griega que vivió en el año 600 a.e.c., lugar en donde se practicaba la homosexualidad abiertamente; Safo compuso poemas apasionados y expresivos para varias mujeres además de experimentar el homosexualismo como muchos de sus coetáneos.

    Gotwald jr. y Holtz , hablando de este tema, mencionan: “En la élite de la antigua Grecia y Roma, el amor homosexual se consideraba en un plano espiritual superior al amor heterosexual. Era amor por el amor mismo, y correspondía más al espíritu filosófico e intelectual de la época. Las uniones heterosexuales eran de naturaleza práctica, y tenían por objeto la reproducción. No obstante, el amor homosexual y su idealización probablemente eran frecuentes sólo entre los ciudadanos adinerados y de clase superior. Por lo menos en Grecia, la homosexualidad probablemente nunca se aprobó en forma general en todos los niveles sociales. Sin duda, algunos de los antiguos griegos la consideraban una forma desviada de conducta (Karlen, 1971 e.c.)”. Es interesante destacar que esta posición cultural es muy similar a la actual para los humanos, en las sociedades más desarrolladas en cuanto a diversidad y pluralidad de pensamiento, el homosexualismo   es, en mayor medida, aceptado, en otros lugares y por otros grupos (inclusive en las mismas culturas desarrolladas) es sólo tolerado, pero por otros más es radicalmente señalado y perseguido como un comportamiento inadecuado y oprobioso. 

    Desde el punto de vista reproductivo, el homosexualismo se aleja de los objetivos de la naturaleza aparente, pero el hombre no es un ser sencillo de seguir en la totalidad de su comportamiento, además y como trato arriba, el sexo no obedece sólo a los estándares de procreación sino a otros poderosos elementos igualmente de carácter evolutivo y que es necesario analizar para contar con la imagen completa.


Continuará...

-0-








jueves, 14 de noviembre de 2013

Sexo y sexualidad humanos/Capítulo 3/Crónicas terrícolas por Kadok

01010011 01100101 01111000 01101111 00100000 01111001 00100000 01110011 01100101 01111000 01110101 01100001 01101100 01101001 01100100 01100001 01100100 00100000 01101000 01110101 01101101 01100001 01101110 01101111 01110011 00101110 01100011 01100001 01110000 01101001 01110100 01110101 01101100 01101111 00100000 00110011 00101110 01100011 01110010 11110011 01101110 01101001 01100011 01100001 01110011 00100000 01110100 01100101 01110010 01110010 11101101 01100011 01101111 01101100 01100001 01110011 00100000 01110000 01101111 01110010 00100000 01001011 01100001 01100100 01101111 01101011 00101110


“...los comentarios sobre nuestra animalidad sin referirnos a nuestra humanidad o sobre nuestra humanidad sin referirnos a nuestra animalidad “son a tal grado estériles que caen en la tontería” (Simpson, 1969).”

Informe: 110101110101010100001101 e.c.

   
    En la actualidad, los humanos pueblan la Tierra exitosamente, según sus cuentas ya son un poco más de 7mil millones de personas (http://www.poodwaddle.com/clocks/worldclockes/). Por supuesto, la cantidad de individuos está muy aparejada con la capacidad del planeta y la invención humana para soportar y mantener cierto número de ellos en tal o cual periodo, aunque el número hoy podría ser mayor, muchos humanos mueren de hambre y de sed o por enfermedades perfectamente curables en estos días, la concentración de los recursos siempre ha sido una grieta en los sistemas humanos, en algunos lugares hay sobre abundancia y en otros una profunda escasez. La especie del homo sapiens ha contabilizado su población mundial en diferentes periodos, alrededor del año 8000 a.e.c. la totalidad de los humanos era de unos 4 millones, para el año 1000 e.c. ya totalizaban unos 265 millones, estas cuentas y otras, más o menos coinciden con las que he estado tomando en esos lapsos del tiempo corriente de la especie, aquellas anteriores que he obtenido, más atrás del estándar de esta especie no las considero aquí, los humanos no tienen referencia y podrían causar confusiones o especulaciones que por el momento, son innecesarias y no contribuyen a lo que aquí expongo.

    La especie humana utiliza un mecanismo biológico para expandirse y perpetuarse, no es la única especie que lo detenta y lo utiliza, está presente en todo el Reino Animal, inclusive en el Reino Vegetal. En el capítulo 2 lo mencioné y me refiero a la reproducción sexual, común para los organismos pluricelulares. Los humanos son seres primariamente sexuales y dado su carácter y complejidad cerebral, este instinto básico de la especie, entre otros, los hace adquirir prácticas muy particulares y desarrolladas respecto a otras especies. El Homo sapiens  es la única especie que realiza el acto sexual o apareamiento no sólo para intentar reproducirse sino como actividad común en sus relaciones entre pares con la intención de generar placer y disfrute sin buscar necesariamente engendrar descendencia. Los humanos son sexualmente activos todo el tiempo, no tienen épocas de celo temporales como otras especies de la misma clase (Mamíferos) y las hembras podrían engendrar en cualquier fase de un año común terrícola.

    Algunos humanos se han ocupado de la observación y estudio de las conductas sexuales de diferentes especies, incluyendo la de sí mismos. Existen tratados y exposiciones muy completos que profundizan e intentan comprender desde diferentes puntos de vista, el desarrollo de estas actividades y de qué manera forman parte integral del individuo y de la sociedad. He encontrado que desde un punto de vista biológico y particularmente zoólogo, el terrícola Desmond Morris nos da información muy valiosa, honrada y valiente de esta especie tan escurridiza en cuanto al tratamiento de su animalidad se refiere. Su ensayo “El mono desnudo”, publicado en el año de 1967 e.c. es un material excelente que todo humano debería considerar leer e incorporar a su base de conocimiento, para atajar un poco la soberbia humana. Para la mayoría de los humanos no es fácil aceptar su parte biológica y tratan de no hablar mucho de ello y aunque es más que evidente que compartimos funciones básicas con todos los mamíferos, el que alguien le diga a otro “eres un animal”, se entiende como un insulto degradante y bastante ofensivo. Ya lo dijo Montaigne, hombre culto y sobresaliente del siglo XVI, en su ensayo “De la experiencia”: “todos defecan, incluso los reyes, los filósofos y las damas”, como para recordar que las funciones humanas más humildes son la esencia misma de la vida y pertenecen a toda la especie (y a otras), son degradantes en la medida de la ignorancia que tenga el hombre o mujer sobre su condición humana, entre mayor sea la primera (en este caso, la ignorancia), menor aceptación integral como ser humano.

    En su introducción del ensayo que menciono arriba, el Sr. Morris inicia: “Hay ciento noventa y tres especies vivientes de simios y monos. Ciento noventa y dos de ellas están cubiertas de pelo. La excepción la constituye un mono desnudo que se ha puesto así mismo el nombre de Homo sapiens . Esta rara y floreciente especie pasa una gran parte de su tiempo estudiando sus más altas motivaciones, y una cantidad de tiempo igual ignorando concienzudamente las fundamentales. Se muestra orgulloso de poseer el mayor cerebro de todos los primates, pero procura ocultar la circunstancia de que tiene también el mayor pene, y prefiere atribuir injustamente este honor al vigoroso gorila. Es un mono muy parlanchín, sumamente curioso y multitudinario, y ya es hora de que estudiemos su comportamiento básico.” Más adelante, en la misma introducción, Morris añade: “Sírvame de excusa el hecho que, a pesar de su gran erudición, el Homo sapiens sigue siendo un mono desnudo; el adquirir nuevos y elevados móviles, no perdió ninguno de los más vivos y prosaicos. Esto es, frecuentemente, motivo de disgusto para él; pero sus viejos impulsos le han acompañado durante millones de años, mientras que los nuevos le acompañan desde hace unos milenios como máximo...y no es fácil sacudirse rápidamente de encima su herencia genética acumulada durante todo su pasado evolutivo. Si quisiera enfrentarse con este hecho, sería un animal mucho más completo y tendría menos preocupaciones. Tal vez en esto pueda ayudarle el zoólogo.”

    Dado el pensamiento de los humanos, el comportamiento sexual se vuelve muy complejo para esta especie, las señales sexuales varían de un grupo a otro, por necesidades sociales y culturales, el sexo es visto en diferentes ángulos y afrontado de diversos modos. Aunque hay algunas características comunes para toda la especie que influyen en la elección de una pareja como por ejemplo el vigor y salud observado entre sus miembros y que es más destacado en la juventud, instintivamente el humano busca elegir la pareja que prometa una descendencia saludable y fuerte. A partir de esta base biológica, pudiera decirse y como mencionamos, instintiva, intervienen factores sumamente complicados en la elección actual de una vida común y sexual entre un homo sapiens y otro. La búsqueda de seguridad y permanencia, la creación de lazos de familiaridad estables y prolongados, son factores fundamentales que los humanos esperan encontrar al elegir una pareja. La sexualidad humana se extiende mucho más allá de la sola búsqueda de reproducción o formación de un núcleo familiar, como lo establece la fuerza natural. No todos los humanos tienen éxito en la exigencia primaria de perpetuación de la especie y llegan  a formar una unidad estable para la formación de su descendencia, los hijos; en ocasiones, parejas del mismo sexo (homosexuales, hombre-hombre, mujer-mujer) que deciden unir sus vidas, incorporan hijos a su unidad, ya sea en adopción o en el caso de mujer-mujer, a veces utilizando técnicas de reproducción asistida en una de ellas, evidencian la fuerte tendencia de trascender en la fundación de una familia con descendencia, a pesar de las elecciones en la práctica sexual que lo impedirían de forma espontánea.

    El comportamiento sexual del humano, está conformado por la biología inherente como ser vivo y por la cultura que ha producido y que le rodea. La formación de una serie de reglas, estatutos y creencias para vivir en sociedad de la mejor manera posible, ha sido, desde sus inicios, una constante en el desarrollo de los pueblos. Hablar de una cultura única es no conocer a los humanos, en vista de la diversidad de pensamiento, existe una gran variedad de subculturas que más o menos pueden llegar a coexistir pero que quizá nunca lleguen a congeniar totalmente. Los signos de madurez sexual en los humanos llegan en la adolescencia, la biología no espera y como impulso natural, no le interesa que tan preparado esté el individuo emocional y psicológicamente para recibirla, este es un proceso general de la especie que se da en todos sus miembros de una forma bastante regular, los humanos William Gotwald jr. y Gale Holtz en su libro “Sexualidad, la experiencia humana” mencionan, en referencia al disparador natural biológico con respecto al factor cultural para estar mejor preparados a estos cambios: “No obstante, la mayor parte de nosotros crecemos con conocimientos limitados de lo que se espera en seres humanos sexuales, esto es, qué podemos prever cuando nuestros cuerpos alcancen la madurez biológica y qué esperamos cuando debemos enfrentarnos en sentido emocional con estos cambios.” Más adelante, estos autores: William Gotwald jr., hombre, biólogo y maestro; Gale Holtz, mujer, conductista y terapeuta; añaden un interesante episodio del comportamiento humano, en ocasiones ambivalente con respecto a las cuestiones sexuales: “...cuando el gobierno (de los EEUU) decidió que las naves espaciales Voyager, lanzadas en 1977 e.c., llevaran un mensaje de la Tierra durante su viaje más allá de los planetas y hacia el espacio profundo, los científicos decidieron incluir en el “mensaje” fotografías de un varón y una mujer desnudos y un dibujo del aparato genital humano. Consideraron que podrían informar a los extraterrestres (yo, Kadok, ya lo sabía), si acaso encontraran el cohete y el mensaje luego de 40,000 años, para comunicarles cómo nos vemos y la forma en que nos reproducimos. Pero las fotografías y el dibujo fueron “borrados” del mensaje por los responsables, quienes los consideraron “inapropiados para incluirlos” (Wade 1977). Probablemente este contrasentido se perdió con aquellos sensores galácticos autoequipados. Henos aquí, enviando un aparato de complejidad sublime hacia el exterior, sin duda una hazaña tecnológica admirable, para proclamar el adelanto de nuestra civilización a la vez que nos debatíamos en la incapacidad terrena para encontrarnos cómodos sobre la sexualidad.”

    Sexo y sexualidad son percibidos por los propios humanos en muy diferente sentido, Gotwald y Holtz comentan al respecto: “La mayor parte de las personas, al reaccionar a la palabra sexualidad, usan términos que connotan sentimientos como amor, comunicación, unión, compartir, tocar, cuidar, sensualidad y erótico. Al definir la palabra sexo se nos mencionan términos que indican “hacer” algo, como cópula, orgasmo, vagina, pene, genitales y “hacer el amor” .”

    La sexualidad incide en la vida de los humanos mucho más de lo que ellos mismos se imaginan o creen, frecuentemente en formas disfrazadas y no claramente visibles, en las más variadas manifestaciones de la vida diaria, actividades tan comunes e inocentes como pintarse los labios y dar forma a las cejas y a las pestañas para realzar los ojos en las mujeres, tienen una base de atracción sexual. Seguir siendo atractivo o atractiva sexualmente es un deseo humano muy común, el aseguramiento de una mejor salud y un cuerpo vigoroso y tonificado, dos de los componentes más significativos en la selección de pareja temprana en todas las subculturas humanas, se ha extendido a los sujetos de edades maduras en forma masiva, el “moldeo” del cuerpo quirúrgicamente resaltando las partes típicas de señales sexuales en mujeres (senos y nalgas) también es común y no sólo en las mujeres maduras sino inclusive en aquellas muy jóvenes que no han completado aún su desarrollo.

Continuará..
 

-0-